SON LOS ESTUDIOS

ISABEL FERRANDO

Hace cosa de una semana, una candidata de izquierdas criticó que el Molt Honorable Ximo Puig no hubiera sido capaz de cumplir en cuatro años una de sus promesas estrella: la reversión de la Sanidad en la Marina Alta. «Oye, que aún quedan doce días para que se termine la legislatura», le protesté medio en broma. Y miren por donde, de la broma hemos pasado al choteo.

El pasado miércoles, la Conselleria de Sanidad ordenó «el inicio de las actuaciones necesarias» para revertir el modelo de gestión privada de Marina Salud. ¿No es grande esto? ¿No merece un aplauso al menos?

Pues como es grande, vayamos a la letra pequeña. ¿Qué significa «iniciar las actuaciones necesarias»? Traducido al castellano de ir por casa viene a ser: venga, vamos a ordenar que se redacten todos los informes posibles para ver en qué queda esto y si podemos hacerlo o no pero al menos ya podemos decir que lo vamos intentando. Dada la experiencia que tenemos con otros proyectos que se han ido informando y estudiando a lo largo de los siglos, como en el caso del tren de vía ancha, es posible que alcancemos la reversión allá por el año 2024. Sobre todo porque es el año en que está previsto que expire la concesión.

Miren, sin entrar en el debate de si gestión pública o privada, aquí ha habido un error tremendo en las negociaciones con los concesionarios, y es que ha sido tan inmensa la tentación de hacer público que se daban pasos adelante hacia la reversión del modelo, que han dinamitado cualquier posibilidad de llegar a un acuerdo sensato.

Así que a partir de ahora pueden suceder dos cosas: que vayamos a las bravas y les quitemos la concesión pagándoles un potosí -y así nuestros amados líderes puedan decirnos todo lo que han logrado-, o bien que dejen pasar el tiempo elaborando estudios -como hacen con el tren-, y saquen los informes en la próxima campaña electoral.

¿Mi impresión? Pues parafraseando a Carville: «son los estudios,...».