Dos encapuchados atracan un estanco en Benialí y agreden al dueño con una vara de metal

Verja exterior del estanco arrancada y junto a las mesas una vara. / LP
Verja exterior del estanco arrancada y junto a las mesas una vara. / LP

Este establecimiento de la Vall de Gallinera sufrió hace un año otro robo en el que forzaron la verja de la entrada y se llevaron la recaudación de la caja

KEVIN CARRIÓVALL DE GALLINERA.

Dos encapuchados forzaron durante la madrugada del viernes la verja de metal de la entrada a un estanco y rompieron el cristal de la puerta para acceder al local, situado en la pequeña localidad de Benialí, en la Vall de Gallinera. El dueño, al escuchar los ruidos, acudió al local y sorprendió a los ladrones en su interior y al final resultó herido en una mano.

El propietario del negocio, un hombre de 53 años, acudió con su mujer y su hija e intentó ahuyentar a los asaltantes. Uno de ellos, que portaba un rifle de balines, le disparó sin causarle heridas graves. El segundo llevaba una vara de metal, con la que le golpeó en una mano, por lo que después tuvo que ser trasladado al Hospital de Dénia por las heridas en la palma. Su familia salió ilesa. Los asaltantes se llevaron como botín una gran cantidad de paquetes de tabaco, además del dinero de la máquina tragaperras que rompieron para poder apoderarse de la recaudación.

Finalmente los cuerpos de seguridad del Verger fueron los que se hicieron cargo del caso. Llegaron a la escena de la agresión poco después de los sucesos. La Guardia Civil del Verger junto con la policía científica acudieron a la escena de la agresión para tomar pruebas y buscar a los culpables del robo.

La hija de la víctima relata que los asaltantes «salieron por la puerta caminando tranquilamente»

La hija mayor de la víctima, que estaba en Valencia durante la noche de los sucesos, denunció ayer que «durante varias semanas ha habido varios robos en la zona». Y explicó que «el último fue hace aproximadamente dos semanas en la cooperativa de Alpatró».

Los atracadores en este caso hicieron un butrón desde el exterior para acceder a la caja fuerte. Además, aprovechando las fiestas de fin de curso de los colegios, asaltaron varias viviendas de la zona. Asimismo, la joven aseguró que «no hay suficiente presencia policial en la zona y los sucesos se están incrementando hasta el punto de que haya ocurrido una agresión». Según relató la hija de la víctima: «Los encapuchados salieron andando tranquilamente por la puerta y se fueron por la carretera como si no pasase nada».

No era la primera que entraban a robar en el establecimiento. Un año antes rompieron la verja metálica y posteriormente sustrajeron la recaudación de la caja. El dueño intentó asustar a los atracadores con petardos. Sin embargo, los ladrones salieron con «total impunidad y tranquilidad del local», según relataron los propietarios del negocio. Los dueños habían hecho un pedido considerable de tabaco y sospechan que «los agresores debían saberlo».

Más medios

El alcalde de Vall de la Gallinera, Ignasi Mora, lamentó la «terrible situación» por la que ha tenido que pasar la familia. Comentó que «las zonas son de difícil acceso y eso podría haber ocasionado que las fuerzas del orden tardasen más en llegar». Y añadió que «dependemos de los agentes disponibles en las localidades de Pego, Pedreguer o El Verger». El Verger se sitúa a casi 40 kilómetros de la pequeña localidad. Pedreguer queda a 30 kilómetros y Pego está a tan solo 12 kilómetros.

Mora recalcó que «nos gustaría contar con más medios para reaccionar a situaciones de este calibre, pero con las fuerzas policiales actuales es complicado». La localidad de Benialí tiene menos de 150 habitantes y aunque debería contar con la capacidad policial suficiente para el normal transcurso de sus vidas, tanto vecinos como habitantes aseguraron que la oleada de robos en el pueblo vienen favorecidas por «las difíciles zonas de acceso a la localidad».

El primer edil hizo hincapié en que «los delincuentes se aprovechan de los momentos en que los vecinos están en celebraciones o festividades para proceder a asaltar las propiedades».