Empresarios de Dénia compran el edificio de El Comercio y proyectan convertirlo en un hotel

La fachada característica del edificio de El Comercio, en la calle Marqués de Campo. / Tino Calvo
La fachada característica del edificio de El Comercio, en la calle Marqués de Campo. / Tino Calvo

Este establecimiento y el del antiguo bar Mediterráneo devolverán a Marqués de Campo el esplendor de hospedaje que tuvo en el siglo XX

R. GONZÁLEZ DÉNIA.

La principal arteria de Dénia, la calle Marqués de Campo, puede recuperar en los próximos años el antiguo esplendor en hospedaje que tuvo en el siglo XX. Unos empresarios de la ciudad han comprado el edificio de El Comercio y proyectan convertirlo en un hotel en las plantas superiores y mantener el restaurante de la zona baja. Esta iniciativa se suma al que se están construyendo en donde antaño se ubicaba el bar Mediterráneo.

Poco ha trascendido respecto a la nueva propuesta que pretende que el edificio recupere un uso similar al que tenía hace más de un siglo. Se construyó en 1888 y un par de años después se puso en marcha la Fonda del Comercio. En aquellos tiempos el negocio lo regentaba Román Mendiburo junto a su madre y su hermana y tenía 22 habitaciones, según se recoge en el libro 'La Mirada de l'Arxiu'. Entre los personajes destacados que por allí pasaron se encuentran Manuel Azaña o los hijos de Blasco Ibáñez.

Después el hotel tuvo diversos dueños. El último que lo mantuvo como edificio dedicado a alojamiento fue Antonio Cabrera, que lo traspasó en 1978 y junto a su hijo decidió abrir otro hostal con el mismo nombre a pocas calles de allí, en La Vía. Ahora la antigua fonda alberga un restaurante que conserva su distintiva fachada de azulejo.

La principal arteria de la ciudad acogió el pasado siglo la Fonda de Contrí, el Hotel Morera y el Fornos

La otra propuesta de hospedaje que se está llevando a cabo en Marqués de Campo, en el antiguo bar Mediterráneo, está bastante avanzada. En este caso el proceso de construcción de un hotel no ha estado exento de polémica. Al tratarse de un edificio protegido en aquel momento, requirió del beneplácito de la comisión mixta dictaminadora.

El visto bueno llegó a finales de 2012, pero se estipulaba que se debía preservar los elementos protegidos. Sin embargo, cuando en 2014 empezaron los trabajos las palas se lo llevaron todo por delante. Entonces se constituyó una comisión de investigación.

Los trabajos se retomaron a principios de 2016 y desde entonces se han estado desarrollando en varias fases. El propietario, un empresario de Gata de Gorgos, señala que ya hay fecha para la inauguración, será el 29 de febrero del próximo año.

La nueva construcción contará con un local comercial y una cafetería en la planta baja. Entre las dos alturas superiores se repartirán 18 habitaciones y, además, en la primera planta está previsto un restaurante con terraza que dará la puerto.

Con estos dos establecimientos hoteleros, la principal arteria de Dénia recuperará uno tipo de negocio que proliferó en esa calle el pasado siglo. En aquel momento, además del Comercio, en Marqués de Campo se reunieron varios negocios que ahora solo forman parte del recuerdo y de viejas fotografías.

A principios del XX comenzó a funcionar la Fonda Contrí, estaba al principio de la calle. Juan Bautista Contrí la puso en funcionamiento, pero después pasó temporalmente a manos de Ramón Morera Puchol antes de que volviera a ocuparse del negocio la familia Contrí. Contaba con seis habitaciones en la primera planta y otras siete en la segunda, mientras que en el bajo se encontraba el comedor, la cocina, un patio y una sala de estar.

Otro hospedaje de Marqués de Campo fue el Hotel Morera, que abrió sus puertas en el edificio que antes era la sede de la antigua Unión Comercial e Industrial. Lo puso en marcha Ramón Morera, que había sido camarero, junto a su esposa, Vicenta Faus Cots, en 1935 después de que le tocara la lotería.

Después de modernizar el edificio, este lugar pronto se convirtió en el lugar escogido para acoger eventos importantes. Entre los personajes ilustres que allí se alojaron figuran Mia Farrow o Concha Piquer. Según relata uno de los nietos de los fundadores, su abuela contaba que a la famosa actriz norteamericana le gustaba el solomillo y que en el hotel tenían que ir a Valencia para traerle la carne. Sobre la reconocida cantante de copla, relataba que le gustaba tanto cómo cocinaba que quería llevársela a Madrid.

También en Marqués de Campo estuvo ubicado el Hotel Fornos, que abrió Daniel Felipo en 1926 hasta 1957. La propiedad pasó a José Pastor Marcos, de Teulada y que vivió en Tavernes), quien después se lo pasó a sus hijos José y Juan Pastor Bedins. Este lugar albergó la primera exposición plástica organizada en Dénia después de la Guerra Civil o la presentación de cuadros del pintor dianense Domingo Llorens.