Dénia vibra con los Moros y Cristianos

Esperanza Cheli, capitana de la filà cristiana Almogàvers, sobre la carroza con la que desfiló por las calles de Dénia. / Tino Calvo
Esperanza Cheli, capitana de la filà cristiana Almogàvers, sobre la carroza con la que desfiló por las calles de Dénia. / Tino Calvo

Las 16 filaes realizaron un novedoso recorrido desde la calle la Vía hasta el final de la calle Marqués de Campo

B. ORTOLA

Dénia. Espectáculo de música y color vivieron ayer más de 14.000 personas en Dénia con la celebración del desfile de gala de Moros y Cristianos que duró poco más de tres horas. La multitud abarrotó las principales arterias de la capital de la comarca para ver desfilar, desde la calle la Vía hasta el final del carrer Campos -nuevo recorrido-, a los dos bandos y deleitarse con los boatos de las capitanías de este año: la filà cristiana Almogàvers y la mora Piratas Berberiscas. Ninguna de las dos escatimaron para ofrecer un espectáculo lleno de energía, la que desprendieron cada uno de los cabos que dirigía la diferentes escuadras. Arrancó el desfile el bando cristiano, las primeras dos escuadras fueron las de la filà Creuats. Les siguieron las cuatro de la filà Deniers. Poco después, espaciados por más de una veintena de metros hizo el recorrido la filà Marins Corsaris. Les seguían su estela las tres escuadras de la filà Hospitalaris, seguidos de los Cavallers. Antes de iniciarse el primero de los boatos, el de la capitana Almogàvers, desfilaron las filaes Templaris y Mozárabes. Tras ellos llegaron las capitanas cristianas.

El carro de arrastre y el escudo de la filà anunciaban la llegada de las Almogàvers. Les seguía el torreón de asedio guerrero, sobre ella una guerrera que avisaba de la llegada de las tropas, bajo el grito «desperta ferro». Tras ellas la primera de las escuadras, la de asalto, liderada por la cabo Elia Durà. La segunda estaba comandada por Paula Mahiques y acompañada, en esta ocasión, por Belén Jordá como cabo bateador. La filà cristiana sacó a la calle hasta tres carrozas. La primera de ellas con diez guerreras, la guardia real de la capitana. La segunda con la abanderada, Marta Gascó, custodiada por el esqueleto de un dragón y dos enormes e intimidantes gárgolas.

El desfile llena de color las calles de la localidad. / TINO CALVO

Antes de la capitana, dos escuadras más, Miquelets y Adalil; y como antesala, un espectacular ballet que magnetizó al público con sus coloridos trajes y movimientos. Finalmente, a lomos de un majestuoso dragón de dos cabezas, Esperanza Cheli, cerraba el desfile del bando cristiano junto a un impresionante coro formado por más de 30 personas.

La réplica no se hizo esperar, la primera filà mora en recorrer las principales vías de la capital de Dénia fue Abencerrajes, con dos escuadras y con un paso mucho más parsimonioso, como mandan los cánones. A estos les siguieron los Ameries, también con dos escuadras.

La filà Almoravides fueron los terceros en desfilar, a sus dos escuadras les siguieron las dos de la filà Alkamar. Tras ellos, Walies con dos formaciones, Amazigh, con tres escuadras y Berebers Tuaregs, con otras tres. Los últimos, cerrando el desfile de gala, la capitanía mora, Piratas Berberiscas. Tras el estandarte, la primera de las escuadras guerreras comandadas por la cabo Isabel Sirerol iniciaban un boato en el que ballets y caballos destacaron a la par con las vestimentas y las carrozas de la abanderada y la capitana.

La segunda de las escuadras que salió en 'batalla' fue la capitaneada por Sonia González, tras ellas, un cabo bateador a lomos de un impresionante caballo. Otra escuadra, esta con Maria Denia de cabo fue la avanzadilla para la carroza del abanderado, Marcos Ferrer. Seguidamente otra escuadra, con Juan Ignaci Pla de cabo y Adolfo Utor entre los integrantes. Por último, la escuadra de esclavos, con Mario Lemus de cabo y la carroza magestuosa de la capitana, Paloma Grua.

Otro municipio que vivió ayer el día grande de Moros y Cristianos fue El Verger. En esta localidad los boatos recayeron en la filà mora Marrakechs, mientras que las capitanes del bando cristiano fueron la filà Templaris. Antes del desfile tuvo lugar la entrada de bandes y colles en la que participaron las asociaciones musicales que posteriormente pusieron la banda sonora al desfile.