Dénia talará una veintena de pinos del Castillo para adecuar la zona del Verger Alt y el Baluarte

Proceso de tala de la pinada en las terrazas del castillo de Dénia. / K. Carrió
Proceso de tala de la pinada en las terrazas del castillo de Dénia. / K. Carrió

El proyecto contempla también la búsqueda de vestigios que aporten más información del enclave así como evitar daños en la estructura de la fortificación

K. CARRIÓDÉNIA.

El Consistorio de Dénia ha iniciado un proyecto para descubrir los secretos que todavía guarda su Castillo. Se trata de unas obras de rehabilitación que se iniciaron hace una semana en las zonas del Verger Alt y en el Baluarte Oriental de la emblemática edificación. El objetivo de estas mejoras, según apuntó la directora del proyecto, Elisa Moliner, es «conocer mejor la zona y poder explicarla mejor a simple vista, contar lo que los monumentos significan».

El primer paso de estas actuaciones ha sido la tala de gran parte de la pinada que invaden las terrazas. El encargado del proyecto, Julián Esteban, justificó esta deforestación haciendo hincapié en «la alteración de la visión clásica del baluarte, además de ser perjudicial para la estructura de los monumentos». Las terrazas, donde la tala ya ha dado comienzo, son los puntos donde «los más de 22 pinos y la espesa vegetación hacen intransitables esta zona por lo que era necesaria una actuación urgente», según el concejal de Cultura, Raúl García. El edil especificó que las obras de rehabilitación costarán 321.647 euros y que durarán aproximadamente cinco meses.

Tras eliminar la pinada de las terrazas, según el concejal se «elaborarán excavaciones arqueológicas de hasta cinco metros de profundidad en la parte trasera del baluarte». Además, argumentó que «se recuperarán de este punto elementos clave en el funcionamiento defensivo como fueron la rampa de acceso y el portón de hierro que hasta ahora no se había instalado». García finalizó su exposición apuntando que «en las terrazas de cultivo se adecuará la superficie y se colocarán carteles informativos para que sea accesible».

La rehabilitación busca recuperar elementos clave del enclave como la rampa de acceso

Sobre los posteriores yacimientos en el baluarte, el jefe de proyecto, Julián Esteban aseguró que otorgarán «mejor documentación sobre el terreno en el que se trabaja, ya que necesitamos saber la tipología exacta de este, si defensiva u ofensiva». También se realizarán más excavaciones en las terrazas para averiguar si se quedó parte de una de las puertas».

Esteban remarcó la «dificultad de trabajar tanto con estratos andalusí como renacentistas, ya que se tendrán que compatibilizar estas estructuras para hacerlas muy visibles». El arquitecto quiso especificar que «la Torre de Mig será una excepción y no se realizarán obras en esta infraestructura».

Además, la rehabilitación de puntos concretos del castillo según la directora del proyecto, es «clave para entender y disfrutar de sus monumentos». Uno de estos es el 'Perxeral', que según Moliner «muchos pensamos que es un simple muro que se ve desde la explanada, lleno de plantas y un camino hecho polvo, pero no es así». Y añadió sobre el muro que «en caso de deshacerse de la vegetación y juntar las piedras que lo componen y , sobre todo, recogiese correctamente las aguas, estaríamos ante una gran rehabilitación de un punto muy desconocido». Moliner puntualizó que «podemos apreciar estructuras diacrónicas con 700 años de diferencia y esto, es necesario que sea explicado correctamente».

Los jefes del proyecto de rehabilitación quisieron destacar que «en algunos puntos de la terraza se producirán grandes desniveles y se colocará a la arquitectura medieval una barandilla para facilitar a los visitantes la llegada hasta la Torre del Mig». Esteban remarcó que «los desniveles serían tales que, aunque no sea apetecible colocar una estructura ajena a un castillo, es mejor relacionar el disfrute de la visita con la seguridad de esta».

Durante la presentación en la sala del castillo, el alcalde, Vicent Grimalt, puso en valor que las obras son posibles gracias a que «el 50% de la financiación viene subvencionada por convocatoria abierta en el programa Feder 2014-20», que dotaba con 40 millones de euros (mitad proveniente de la Generalitat Valenciana y la otra mitad de la Unión Europea) para la recuperación y rehabilitación de elementos patrimoniales con características turísticas.