Dénia inicia la retirada de toneladas de cañas y algas que ha dejado el temporal en las playas

Las cañas y las algas ocupan la primera franja de playa de l'Almadrava. / R. G.
Las cañas y las algas ocupan la primera franja de playa de l'Almadrava. / R. G.

El equipo de gobierno desconoce la fecha de finalización de esta actuación debido a la masiva presencia de este tipo de residuos

B. O.DÉNIA.

Además de los destrozos causados por el pequeño tornado, uno de los efectos más evidentes del paso del temporal por la comarca es el estado en el que quedó el litoral. El mar devolvió a tierra centenares de toneladas algas, visibles en la mayoría de la playas.

Una situación que en Dénia empezaron a revertir la noche del domingo al lunes. Según explicó el alcalde de la ciudad, Vicent Grimalt, los servicios de limpieza iniciaron la retirada, tanto de las algas como de otros materiales que el mar ha ido depositando estos días de tormenta. Unos trabajos, indicó el munícipe, que se prolongarán varios días, aunque no se aventuró a fijar una fecha de finalización.

Grimalt apuntó que todavía es «pronto» para plantearse dejar las algas en las playas a modo de barrera natural, pues «aún quedan unas semanas de temporada estival, hasta el 30 de septiembre tendremos servicio de playas, por lo que todavía esperaremos unas semanas».

El director general de Turismo expresa su interés por acelerar las reformas en el CdT

Además de las algas, en algunos puntos del litoral también era notable ayer la presencia masiva de cañas. Uno de estos puntos era la playa de l'Almadrava de Els Poblets, que presentaba un gran cordón en la orilla. Cañas que llegaron hasta este punto arrastradas por la corriente del río Girona. Se trata de la vegetación que poblaba el cauce y que arrancó la fuerza del agua en su camino hacia la desembocadura. Sin duda, un problema añadido para esta zona del litoral donde los residentes ya han denunciado en repetidas ocasiones los malos olores ocasionados por el estancamiento del agua del río, cargada de algas y otros restos de vegetación.

Otro de los puntos afectados por le temporal que preocupa al consistorio dianense es el Centro de Turismo (CdT), que fue azotado por el pequeño tornado que destrozó todo lo que encontró a su paso por Dénia.

Los técnicos de la Generalitat se personaron ayer hasta sus instalaciones para realizar una primera inspección de los daños ocasionados. También estuvo presente el director general de Turismo, Herick Campos, quien aseguró que «se va a trabajar lo más rápido que se pueda para, en la medida de lo posible, poner en marcha cuanto antes el CdT». El director general de Turismo remarcó la importancia de que el temporal «no ha ocasionado daños estructurales en el edificio, los deterioros se pueden subsanar con un relativo margen de tiempo». Aunque no concretó los daños, ya que «todavía se están realizando revisiones», ni tampoco fijó plazos para la finalización de las reparaciones.

Según Campos, «tenemos una serie de días para hacer todos los arreglos que se puedan y conseguir que se pueda entrar, porque no se tienen que retomar las clases hasta octubre». Tan sólo los alumnos de ciclos medios de Maria Ibars habían iniciado el curso, «pero se les reubicará como se pueda», comentó el director del CdT, Pepe Vidal.

Los que sí parece que vuelven a la normalidad son los pescadores de Dénia, quienes se hicieron ayer a la mar después de que la semana pasada solo pudiesen salir a faenar dos días. El presidente del Pòsit, Juan Antonio Sepulcre, hizo balance de las repercusiones que ha tenido sobre la economía del sector.

Según recalcó, los pescadores han dejado de ingresar unos 75.000 euros por esas tres jornadas en las que las 17 embarcaciones de arrastre tuvieron que permanecer amarradas. Las embarcaciones por fin pudieron trabajar ayer. Una parte de la flota fue a la gamba, mientras que el resto se centró en el pescado y las cigalas.

También están pendientes del cielo los arroceros de Pego, quienes deben empezar la campaña de la siega esta semana. Según explicaron, las lluvias de estos últimos días han puesto al límite los niveles tolerados por los arrozales, «la cantidad de agua era tal que el mar no dejaba desaguar». Ahora hay que esperar que no llueva porque «las plantas no soportarían más peso, y sería un problema para las máquina a la hora de la siega».

Medidas positivas

El director general de Turismo también visitó ayer la playa del Arenal de Xàbia para examinar de primera mano los efectos del temporal marítimo. Herick Campos valoró positivamente las medidas preventivas que dispuso el municipio, la construcción de un dique de contención, que evitó daños mayores a la playa y que ha protegido las infraestructuras turísticas como los lavapiés, las pasarelas o las dotaciones deportivas.