Dénia abre el curso con obras en colegios y niños que deben cruzar una avenida para ir al patio

Dénia abre el curso con obras en colegios y niños que deben cruzar una avenida para ir al patio

El centro de La Xara sigue funcionando de forma íntegra con barracones, mientras que entre el CEE Raquel Payá y el IES Maria Ibars acumulan 10 aulas prefabricadas

R. GONZÁLEZDÉNIA.

El inicio del curso escolar en Dénia estará marcado por las obras que es están llevando a cabo en varios centros, y que en uno de los casos ha provocado el traslado de 300 escolares a otro edificio que carece de patio, lo que provocará que los pequeños tengan que cruzar la avenida Joan Fuster y las vías del tren para disfrutar del recreo en el pabellón. Además, no se ha reducido el número de barracones. Este es el panorama que encontrarán el lunes los 5.153 estudiantes de la ciudad y de las entidades locales menores de La Xara y Jesús Pobre.

Los trabajos de reforma de la cubierta y las escaleras del colegio Llebeig deberían haber acabado a finales de julio, pero, como reconoció el propio alcalde, Vicent Grimalt, «aquello es un desastre» y comparó ese escenario con Beirut. Sobre la empresa, el munícipe recalcó que «son unos impresentables». Ayer todavía se podían ver las vallas en el centro, los operarios seguían arreglando el alféizar de diversas ventanas y la imagen dejaba traslucir que quedaba bastante por acabar, especialmente a falta de tan pocos días para el regreso de los escolares.

En principio, las clases deberían iniciarse en este colegio sin problemas ya que el Ayuntamiento le ha exigido a la mercantil que intensifique las labores hasta el domingo para, al menos, dejar los patios limpios y en perfecto estado para que los cerca de 470 alumnos cuenten con todas las garantías de seguridad. Pero aún así quedarán tareas por finalizar. Por ello, la reclamación municipal es que la empresa trabaje por las tardes, y de madrugada si hace falta, para acabar cuanto antes. Además, ante esa «chapuza», el Consistorio estudia emprender medidas por incumplimiento de contrato.

Otro de los colegios con obras del Pla Edificant, el Pou de la Muntanya, se verá obligado a impartir las clases de Primaria en las antiguas instalaciones de la Escuela Oficial de Idiomas (EOI) durante el primer trimestre, lo que afectará a unos 300 estudiantes. Como ese lugar carece de patio, los escolares disfrutarán del recreo en el pabellón de Joan Fuster, por lo que, acompañados por el profesorado, tendrán que cruzar la avenida y las vías del ferrocarril que separan estos dos puntos.

Eso supondría atravesar casi media docena de pasos de peatones de la que se podría definir como la ronda sur de la ciudad. Con el fin de reducir el peligro, Dénia ha pedido a Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana que les permitan abrir un paso provisional, ya que no circulan trenes. Y la respuesta ha sido afirmativa. Así solo tendrían que cruzar por un único lugar y el resto del camino lo harían sin bajar de la acera.

El director del centro, Sergi Mallol, apuntó ayer que están «bastante» tranquilos con este cambio provisional y que espera que a principios de año ya hayan acabado las obras de reforma y puedan regresar a las instalaciones del Pou. Mientras eso sucede, las doce unidades que estarán en la antigua EOI deberán apretarse puesto que solo dispondrán de diez aulas. Eso significará que habrá algunas con más de 50 alumnos y un par de maestros.

Algo que no ha cambiado respecto al curso anterior es el número de barracones. El CEIP La Xara sigue un año más conformado íntegramente por aulas prefabricadas. Las obras del nuevo colegio empezaron en abril y, según la concejal de Educación, Melani Ivars, avanzan con «total normalidad». Otros dos centros albergan también barracones. Cuatro hay en el CEE Raquel Payá y seis en el IES Maria Ibars.

En cuanto al resto de actuaciones previstas dentro del Pla Edificant, están pendientes de adjudicar la reforma de la cubierta del comedor y el aulario infantil del colegio Les Vessanes y la redacción de proyectos de los IES Historiador Chabàs y Maria Ibars y del edificio de Infantil del Pou. El Pare Pere de Jesús Pobre está pendiente de regularizar el título de la parcela.

El mayor retraso lo acumula el nuevo colegio que tendrá el Raquel Payá. Melani Ivars reconoció que aún queda pendiente la modificación de la memoria para poder licitar la redacción del proyecto.

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