Cuatro familias confían en que la conselleria permita matricular a sus hijos en el Raquel Payá

El edificio del Ayuntamiento de Dénia, lugar donde se reunieron las familias, representantes municipales y de la conselleria. / R. G.
El edificio del Ayuntamiento de Dénia, lugar donde se reunieron las familias, representantes municipales y de la conselleria. / R. G.

El ejecutivo de Dénia media para que ambas partes acerquen posturas y los afectados esperan obtener hoy una «respuesta positiva»

R. GONZÁLEZDÉNIA.

Las familias de los cuatro estudiantes con discapacidad que han reclamado que les permitan matricular a sus hijos en el Colegio de Educación Especial Raquel Payá confían en que la conselleria les permita matricular a sus hijos en este centro. Tras la reunión que mantuvieron ayer en el Ayuntamiento de Dénia con la directora territorial de Inclusión y con la inspectora de la zona, se mostraron optimistas y, según remarcaron, esperan obtener hoy una «respuesta positiva» a su reivindicación.

El ejecutivo local medió para que ambas partes celebraran una reunión en la que pudieran expresar sus posturas y que así se conocieran todas las versiones. La concejal de Educación de Dénia, Melani Ivars, que estuvo presente junto a la edil de Políticas Inclusivas, Cristina Morera, señaló que su intención era «agilizar las cosas» para conseguir una rápida resolución. Según apuntó, antes del verano habló con las madres para tratar de ayudar pero que después, con la llegada del periodo estival, todo se ralentizó.

Una de las madres, tras el encuentro de ayer, recalcó que aprovecharon la oportunidad para dejar clara su postura. Sus hijos, alguno con una discapacidad del 80%, lloran porque no quieren volver a dar clase en el IES Sorts de la Mar, sino que desean estar en el Raquel Payá. Las familias habían reclamado durante años mejoras de infraestructuras y de materiales adaptados para atender las necesidades de sus hijos, dos chicos y dos chicas de entre 15 y 17 años.

Insisten en que no están en contra del modelo de inclusión, pero para sus hijos «no ha funcionado»

Estas cuatro familias insistieron en que no están en contra del instituto ni de las aulas específicas, sino que en su caso esa inclusión que se buscaba con ese modelo no ha resultado, puesto que sus hijos no quieren volver allí porque no se sienten bien. «No decimos que ese sistema sea un fracaso, pero no ha funcionado con ellos porque necesitan más atención que otros casos», afirmó una de las madres.

«Merecen motivación»

Asimismo, las familias incidieron en que estos adolescentes «no necesitan lástima, sino motivación». Algo que consideran que pueden tener en el Raquel Payá. Para los progenitores, este centro ofrecería a sus hijos una formación profesional básica adaptada y un personal especializado, como logopedas o fisioterapeutas. E insistieron en que «los niños no necesitan lástima, sino que les motiven» y eso creen que será posible en el colegio en el que quieren matricular a sus hijos.

Respecto a las discrepancias sobre la actual escolarización de sus hijos en el IES Sorts de la Mar, las representantes de conselleria les explicaron que si bien aún no están matriculados en ningún centro, porque los padres no han presentado los sobres con la documentación, sí que consta que están escolarizados en el instituto. El motivo es que mientras que no se acepte el traslado y se les dé el alta allí, los cuatro permanecen inscritos en el lugar en el que han cursado los últimos estudios.

Con ansia y esperanza esperan las familias que hoy llegue una respuesta afirmativa para que sus hijos puedan empezar el curso en el centro que desean. En caso de que la contestación sea una negativa, no piensan rendirse y continuarán con su particular lucha. Por ello, hicieron hincapié en que «en función de lo que nos digan, actuaremos, porque no vamos a parar» hasta que puedan estudiar en el Raquel Payá.