Compromís y PP aúnan fuerzas en El Verger y dejan al gobierno local del PSPV sin sueldo

Un momento del pleno extraordinario de organización celebrado ayer en El Verger, con el alcalde en el centro. / R. González
Un momento del pleno extraordinario de organización celebrado ayer en El Verger, con el alcalde en el centro. / R. González

El alcalde tilda de «pacto encubierto» la postura de la oposición mientras que los nacionalistas afirman haber recibido presiones «intolerables»

R. GONZÁLEZEL VERGER.

El pleno de organización celebrado ayer en El Verger se esperaba tenso y las expectativas se cumplieron. El alcalde y los concejales socialistas del equipo de gobierno en minoría de El Verger se quedaron sin sueldo. Los votos de Compromís y del PP dejaron finalmente sin salario al ejecutivo local.

Las posturas de ambos bandos no se movieron ni un ápice del guión previsto y como la oposición suma seis ediles, tres nacionalistas y tres populares, el ejecutivo no pudo hacer nada frente a ese muro con sus cinco representantes.

La propuesta del alcalde, Ximo Coll, relativa a las retribuciones y dedicaciones no pasó el filtro de la oposición. Fijó un salario bruto mensual para el primer edil de 2.500 euros, 500 más que en la anterior legislatura; tres concejales iban a percibir 1.500 y la quinta cobraría 350 euros.

El portavoz del grupo nacionalista, Basili Salort, tildó de «descomunal» el incremento del salario del munícipe. Además señaló que la coalición había recibido presiones «intolerables» a las que no iba a ceder. Además, insistió que en la pasada legislatura, cuando gobernó con el PSPV tuvo que aguantar cuatro años de «martirio».

Por su parte, la líder popular, Adela Moncho, lamentó que el PSPV no se hubiera sentado a hablar con la oposición antes de preparar su propuesta. La cabeza de lista del PP señaló que el incremento en las percepciones se traduciría en que las retribuciones se elevarían hasta los 103.000 euros anuales.

Asimismo, Moncho hizo hincapié en que, pese a no dar luz verde a las retribuciones, la labor del ayuntamiento seguirá en marcha.

El alcalde, ante esa decisión de la oposición, aseguró que se trataba de un acto «antidemocrático» con el que se quería dejar a los cinco representantes socialistas sin salario y sin competencias. Coll calificó la postura de nacionalistas y populares de «pacto encubierto» que «ahora ya no lo es tanto. Además, negó que el PSPV no hubiera intentado dialogar con ambas formaciones. En su opinión, esa actuación de Compromís y PP suponía un «bloqueo» y resultaba una «incongruencia».

Ese no fue el único punto en el que la oposición se impuso al ejecutivo en las votaciones. La coalición nacionalista presentó una enmienda al apartado relativo a la representación del Ayuntamiento de El Verger en diferentes órganos colegiados y recibió el respaldo popular. La propuesta del equipo de gobierno repartía entre los ediles socialistas esa presencia.

En cambio, el grupo municipal de Compromís apostó por dejar al ejecutivo sin ningún tipo de representación en el Consorcio de extinción de incendios, el Mancomunidad de Servicios Sociales, el Consorcio de Agua de la Marina Alta, el Consell Escolar, la Macma y el Consorcio de Residuos de la Zona 15. Esos puestos los repartía a partes iguales entre nacionalistas y populares.

Tres de esos puestos conllevan retribuciones por asistencia. Así, el PP cobrará 300 euros por cada junta del Consorcio de extinción de incendios más 200 por cada consejo. A ello le sumará 300 euros por la junta general de Consorcio de Aguas y esa misma cantidad por cada comisión permanente. Mientras que Compromís estará en el Consorcio de Residuos y percibirá 300 euros por asamblea y 200 por consejo.

En este punto, el alcalde propuso un cambio, que la única formación con representación fuese la nacionalista. Sin embargo, ninguno de los dos grupos aceptó ese intento de modificación.