La cerveza que se enamoró del vino en San Valentín

Mara Bañó sirviendo sus vinos en la Cata de San Valentín. josé iglesias
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Mara Bañó sirviendo sus vinos en la Cata de San Valentín. josé iglesias

El Celler Les Freses presentó el día de los enamorados una bebida artesana realizada con su uva moscatel y bautizada con el nombre de 'La Mosca que amava les freses'

JOSÉ IGLESIAS.

El sol adormecía en una tarde templada del último septiembre, cuando fueron presentados en un pequeño descanso de aquella apresurada vendimia. Apresurada porque amenazaba lluvia y la uva tenía que mantenerse con toda su belleza. Desde el primer momento se gustaron y vieron que tenían muchas cosas en común, aunque nadie apostaba «un duro» por esa impulsiva conexión.

Iniciaron una relación afectiva en la que comenzaron a compartir fluidos, y del mosto de la uva y la malta de la cebada, nació un encadenamiento de finas burbujas, casi achampañadas, que se ha llamado &lsquoLa Mosca que amava les freses&rsquo.

Una nueva cerveza que surge como una relación amorosa e inesperada que este 14 de febrero fue presentada en una cata romántica en el Celler Les Freses. Bajo el lema «Lo que una cata ha unido que no lo separe nadie» se unieron los vinos y las cervezas artesanales para dar vida a la Cerveza La Mosca, realizada con uvas moscatel.

Sus «madres», Mara Bañó viticultora del Celler Les Freses, y Patrizia Crespi, sumiller de la Cervecería Marina Alta, bendijeron la relación ante 20 afortunados que disfrutaron de un maridaje de vinos de Les Freses y cervezas artesanas acompañados de bocados representativos de esta tierra. En esta cata probaron, en primicia mundial, el resultado de esta relación amorosa entre la uva moscatel y la cebada, y comprobaron que hay una próspera y espumosa vida en restaurantes y barras de la Marina Alta.

El encuentro transcurrió entre las cubas de acero que fermentan las uvas de Les Freses. Con mesas dispuestas entre los aparejos para preparar el vino, tapones de corcho para embotellar la producción de la última vendimia, y la luz tenue de cualquier bodega. La música de KC Experience, con la susurrante voz de Kelly, dejó el escenario del Celler Les Freses abierto al amor eterno.

La cerveza Segaria inauguró la celebración de los enamorados con unos mejillones al estilo Thai, para dar paso a la presentación oficial de la cerveza La Mosca (abreviatura del moscatel), que se acompañó con un sabroso figatell (sólo de higadillos) preparado por la carnicería Ca Curro de Gata de Gorgos. Porque esta nueva cerveza de uvas frescas y malta, servida a una temperatura de 9ºC, marida excelentemente con cualquier preparación a base de carne, exalta los quesos frescos y glorifica los platos de pasta con salsas al estilo italiano.

Pero ojo, que La Mosca, juega con un 8% de alcohol lo que la hace una cerveza para degustar con precaución, aunque sus marcadas notas herbáceas frescas, y el amargor contenido de los lúpulos tradicionales de variedades aromáticas y florales, la hacen muy refrescante con su color dorado y esas sorpresivas burbujas que dan alegría al vaso y al paladar.

Después llegó el vino Les Freses que destapó la añada 2018 con el helado de Gamba Roja que recorre el mundo de la mano de los hermanos Verdú de Gelart, mientras seguía sonando de fondo la susurrante voz de Kelly. Y la celebración acabó con una degustación del vino Dolç de Les Freses con quesos locales (vaca de Valencia y cabra de Quatretonda entre un azul asturiano y otro de cabra servilleta valenciano), y mientras, la música seguía acariciando los oídos.

Dos horas después se apagaron las luces del Celler Les Freses y dentro siguieron la cerveza y el vino abandonados a su imaginación, como dos amantes a los pies del Montgó que juntan sueños para hacer una próspera vida en común.