CAZA

JESÚS REINA

Decía la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, que no le gusta nada la caza, y que si fuera por ella, la prohibiría. Progresía que amenaza a hombres y mujeres del campo, y es que nuestra clase política es como la sociedad actual, des-ruralizada y des-naturalizada.

El pasado domingo, decenas de miles de agricultores, ganaderos, cazadores y pescadores, volvieron a salir por Madrid en favor del mundo rural. Respuesta inmediata a la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León contra el decreto de especies cinegéticas. Pero que por la cuenta que les trae, la mayoría de partidos políticos ya apoyan una Proposición de Ley para blindar la caza dentro del marco de la Directiva Europea y Nacional.

España es hoy uno de los países con mayor tradición cinegética de Europa. Con casi un millón de licencias de caza sobre 32 millones de hectáreas, el reservorio meridional de Europa permite la variada mezcla de climas y paisajes, disponiendo de uno de los mayores índices mundiales de biodiversidad en flora y fauna, y por ello, la gestión sostenible es básica para el equilibrio natural.

Para el país, la caza supone el 0,3% del PIB, equivalente al del vino, generando 187.000 puestos de trabajo anuales, siendo directos unos 45.000. Para el medio rural, es el complemento vital para la supervivencia de los pueblos, inversiones que preservan el paisaje en mosaico que tanto valoramos los urbanitas.

Pero la caza no sólo supone un activo para el turismo y el empleo rural, también para controlar la sobrepoblación entre otros de ungulados, los cuales comportan un riesgo de transmisión de enfermedades a la cabaña ganadera, desequilibrios naturales, y por supuesto, accidentes en carretera y daños a la agricultura.

Del mismo modo, la carne de caza es positiva en su ciclo productivo, siendo de gran calidad por su bajo contenido en grasas, recurso exquisito y tradicional, y que desde la necesaria ordenación, debiera ser tenido en cuenta desde la ciudad creativa de la gastronomía. Está claro, los próximos viajes, por el interior de la comarca.