Apedrean la iglesia de Benissa

Dos de los cristales rotos por el impacto de piedras. / LP
Dos de los cristales rotos por el impacto de piedras. / LP

De momento se desconoce la autoría del acto vandálico, que ya se repitió hace años, pero en aquella ocasión utilizaron naranjas El párroco de la Puríssima Xiqueta encuentra tres cristales rotos de una vidriera

B. O. BENISSA.

Los gamberros han hecho de las suyas en la iglesia de la Puríssima Xiqueta de Benissa este fin de semana. La madrugada del sábado alguien rompió tres cristales de la venta de la sacristía. Un acto vandálico que fue descubierto al día siguiente por el cura de la parroquia, Salvador Cebolla.

El párroco, que vive en el casco antiguo de la localidad, señaló que alrededor de las tres de la madrugada escuchó, desde la cama, cómo varias personas formaban «un poco de escándalo» por las calles. Algo inusual para el día y la hora «porque no había fiestas, ni es zona de ambiente nocturno». A pesar de ello, Cebolla no hizo mucho caso.

Fue por la mañana cuando encontró dentro del edificio religioso las tres piedras con las que habían roto la ventana. Según indicó el párroco, las piezas afectadas era cristales de colores fabricados hace más de 50 años y «que ahora son muy complicadas de encontrar, por lo que además del valor económico, también tienen un valor histórico añadido».

Cebolla lamentó ayer que «aún exista gente que no respete el patrimonio de la localidad y se dedique a destrozarlo». En cuanto a su reparación, explicó que ya se ha puesto en conocimiento del seguro lo sucedido y que en breve se iniciará.

El párroco también recalcó que los cristales rotos «no forman parte del conjunto de la vidriera, que tiene mucho más valor que la ventana». En cuanto a la autoría de los lanzamientos de piedras, Cebolla apuntó que no se sabe nada de momento: «nadie ha podido dar aún una pista sobre quién pudo ser».

Los vecinos del municipio mostraron ayer su repulsa a este tipo de actos a través de las redes sociales, donde el propio párroco publicó el suceso. Según Cebolla, lo hizo para denunciar y alentar a la conciencia de los vecinos porque «este tipo de sucesos no pueden repetirse, debemos aprender a cuidar bienes históricos y la iglesia de la Puríssima Xiqueta es uno de ellos».

El ataque vandálico de este fin de semana no es el primero que sufre la iglesia de la Puríssima Xiqueta. Cebolla recordó que «hace ya algunos años» rompieron varios cristales de la vidriera del ábside. Aunque en aquella ocasión, reveló el párroco, el objeto que se utilizó fueron unas naranjas verdes.

Badajo de la campana

Otro de los incidentes que recuerdan los vecinos de Benissa en torno al templo religioso fue el de marzo de 2016, cuando se desprendió el badajo de una de las campanas, tras el volteo del Domingo de Ramos. Al ser una fecha tan señalada, había muchos feligreses que se encontraban en la procesión, que termina en el templo con la celebración de la misa. Aunque en aquel momento, todavía no había acabado y no había nadie en los alrededores de la parroquia.

Al parecer, se rompió el cable de seguridad que sujetaba la pieza que ubica en el interior de la campana, con la cual se golpea a esta para hacerlas sonar. Tras aquel episodio, en el que las campanas no volvieron a repicar durante la festividad, como medida de seguridad, se hizo una exhaustiva revisión de todo el mecanismo.

 

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