Alcaldes y ediles socialistas se reúnen con la consellera para conocer el estado del TRAM

Salvador comunica a los representantes de la comarca que el nuevo puente del Quisi será en oblicuo y que el Consell aprobará los tramos entre Teulada y Dénia

R. GONZÁLEZ/R. D. DÉNIA.

La consellera de Obras Públicas y Vertebración del Territorio, María José Salvador, mantuvo ayer un encuentro en Dénia con representantes municipales y técnicos de las localidades afectadas por las obras de la L9 del TRAM. A esa reunión solo acudieron alcaldes y concejales socialistas de la capital comarcal, Benissa, La Xara y Jesús Pobre. En esa cita, convocada tras las peticiones de los municipios, Salvador les dio a conocer el estado de las obras y los proyectos que se van a licitar.

La consellera explicó que Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV) ya tiene la solución para salvar el barranco de Benissa, una vez descartado utilizar el puente existente del Quisi. La empresa ha optado por hacer uno nuevo, pero con trazado oblicuo, que costará más de nueve millones.

Fuentes de la conselleria aseguraron que de esa manera no se causaría un impacto visual sobre el original ya que se llevaría a cabo a cierta distancia de este, entre 10 y 30 metros. De esta forma, el actual Pont del Quisi se utilizará como vía verde. Con esta actuación, los nuevos trenes duales que circularán cuando se reabra el trazado podrán circular sobre las vías con seguridad y sin ningún problema.

Cabe recordar que Obras Públicas y Vertebración del Territorio, a través de FGV, está finalizando las obras de renovación de vía del tramo entre Calp y Teulada, de unos 11 kilómetros, en las que figuran las rehabilitaciones de los puentes centenarios del Quisi y Ferrandet, ya acabadas. En este punto, FGV ya ha realizado las pruebas de carga de los actuales trenes diésel para garantizar su paso y está completando el estudio de fatiga de la estructura del puente sobre el barranco del Quisi, así como la monitorización del mismo.

Por otra parte, los proyectos para ejecutar los dos tramos pendientes, entre Teulada y Gata de Gorgos y entre este municipio y Dénia y que abarcan unos 17 kilómetros de trazado, ya están listos y supondrán un coste de 36 millones. La intención es que se remitan la próxima semana al pleno del Consell para que autorice ese gasto. Entonces se podrá proceder a licitarlos y a adjudicar las obras. Algo que podría efectuarse durante el mes de mayo.

Además, también como parte de los trabajos de modernización de esta línea, FGV ya ha iniciado el proceso de licitación de la remodelación de los andenes y mejora de la accesibilidad de las estaciones y apeaderos, por importe de 17 millones.

Estos trabajos permitirán acondicionar los andenes actuales para el acceso de los viajeros a los nuevos trenes duales de piso bajo que se van a incorporar en Alicante. Esta inversión afectará a 18 estaciones y apeaderos de la L9 y se han incluido otras nueve paradas de la L1 (Luceros-Benidorm).

El dato que Salvador no ofreció en el encuentro fue el de la fecha para reabrir la circulación de trenes hasta Dénia. Cuando se anunció el proyecto de modernización, la previsión era que estuviera todo listo para esta legislatura, pero es imposible que acaben siquiera este año.