El alcalde de Pego se sube el sueldo un 21,6% y pasa a cobrar 45.000 euros brutos al año

Un momento del pleno celebrado ayer en Pego, en el que se debatió la subida de salarios. / B. Ortolà
Un momento del pleno celebrado ayer en Pego, en el que se debatió la subida de salarios. / B. Ortolà

Compromís considera «desproporcionado» el aumento de 8.000 euros y acusa al ejecutivo local de no querer consensuar las retribuciones

B. ORTOLÀPEGO.

Las remuneraciones de los gobiernos locales están siendo en estos primeros compases de la legislatura el principal punto de discordia entre el PSPV y Compromís. Tras lo ocurrido en El Verger, en Pego se vivió ayer otro capítulo de desencuentro entre socialistas y nacionalistas. Finalmente el ejecutivo liderado por Enrique Moll consiguió sacar adelante una subida de las retribuciones para los ediles pese a los votos en contra de los representantes de Compromís. Los concejales del PP y de Ciudadanos lo hicieron posible al abstenerse, pese a considerar que los sueldos «son un poco altos». El incremento será de un 21,6%. El munícipe Moll percibirá 45.000 euros brutos anuales, 8.000 euros anuales más de lo que apercibía la pasada legislatura.

La cifra finalmente acordada es ligeramente inferior a la que el ejecutivo llevaba en su propuesta. Según esta, Moll iba a cobrar 49.000 euros, pero los populares decidieron presentar una enmienda en la que se solicitaba rebajar dicho salario en 4.000 euros. Una propuesta que salió adelante con el beneplácito del equipo de gobierno.

Habrá también cuatro ediles con dedicación exclusiva y sueldo. Se trata de los socialistas Ricardo Garcia (Turismo, Comercio, Comunicación, Residuos Urbanos y Creama), Laura Castellà (Cultura, Medio Ambiente y Urbanismo), Maria Mercedes Bolta (Servicios Sociales, Igualdad y Gente Mayor); así como la edil de Ciutadans de Pego, Alicia Siscar, responsable de Sanidad, Bienestar Animal y Extranjeros. Todos ellos tendrán un sueldo bruto anual de 34.000 euros, 7.000 euros más que en el pasado ejercicio.

La cifra acordada para el primer edil es inferior a la propuesta tras aceptarse una enmienda del PP

El responsable de Hacienda, Juanjo Arbona, justificó la subida de retribuciones recordando que se trataba de las mismas que recibían los ediles en el año 2007 «que votaron entonces los ediles del tripartito. En años posteriores se rebajó hasta un 30%, ahora solamente se recupera ese porcentaje, no hay más subida». Según el concejal, «quien trabaja debe cobrar por ello, no puede ser que se pierda poder adquisitivo por ejercer un trabajo».

Por su parte, el grupo Compromís calificó de «desproporcionado» el aumento de retribuciones. La edil Conxa del Ruste criticó que el ejecutivo encabezado por Moll «no ha querido sentarse a negociar algo tan importante, en campaña se les llenó la boca diciendo que quería una legislatura de concenso entre todas las fuerzas políticas y a la primera de cambio hace caso omiso de la oposición, era todo mentira, con Compromís no se ha sentado nadie».

La concejal nacionalista recordó además que el contexto de 2007 era diferente al actual: «Veníamos de un gobierno que ligaba los perros con longanizas. Estamos de acuerdo que hay que cobrar por un trabajo, pero no con tanto exceso».

Moll quiso corregir las palabras de la nacionalista, «en campaña dijimos que queríamos un proyecto consensuado entre todas las fuerzas políticas en el apartado urbanístico. No os voy a estar llamando para todo porque sois oposición, habrá situaciones en las que nos sentaremos a hablar con todos, pero no para cada uno de los temas de la legislatura».

Por su parte, el edil de Ciudadanos, Simón Ortolà, siguió en su línea de ataque contra la concejal de Ciutadans de Pego. Según afirmó, «del sueldo del alcalde y el resto de ediles del PSPV no puede decir que no esté justificado, pero me parece vergonzoso que Siscar cobre 34.000 euros por las responsabilidades que tiene asignadas, yo no me hubiese vendido así». Ante estas palabras, desde el grupo independiente apuntaron tras el pleno que Siscar ha estado al frente de Urbanismo en la pasada legislatura «demostrando que estar capacitada». Respecto a las áreas que ostentará estos próximos cuatro años, remarcaron que «son difíciles, porque este año hay que sacar a licitación el departamento de Acció Urgent, también hay que sacar adelante el proyecto de la perrera municipal o un espacio para la protectora Aprop; y buscar soluciones para la urbanización de Monte Pego».

El pleno aprobó también las retribuciones para los dos cargos de confianza que con los que contará el equipo de gobierno. Cada uno de ellos percibirá 25.000 euros brutos. Asimismo, se han confirmado las indemnizaciones por asistencias a plenos y comisiones informativas, que pasan de 30 euros en la pasada legislatura a 200 y 100 euros, respectivamente, «más de un 600% más en el primer caso», recriminaron los nacionalistas. En este órgano aumenta también el número de ediles representantes, de los cinco miembros de la pasada legislatura pasan a nueve (tres del PSPV, dos de Compromís, dos del PP, uno de Ciutadans de Pego y uno de Ciudadanos). Era una petición del grupo nacionalista, que antes del pleno alegaba que se trataba de una forma «más representativa». Pero finalmente los cinco ediles decidieron votar en contra de su propuesta «porque no conocíamos cuanto iban a cobrar cada concejal».

Desde el PSPV recordaron que los ediles con dedicación exclusiva «no cobrarán por la asistencia a estos órganos colegiados». Además reseñaron que para los ediles que no tienen dedicación exclusiva, el límite salarial será de 1.400 euros mensuales.