Pego pone freno a las heces de los perros en las calles con avisos y multas de entre 30 y 300 euros

Uno de los carteles que prohíbe que los animales defequen en zonas públicas en Pego. :: B. Ortolà/
Uno de los carteles que prohíbe que los animales defequen en zonas públicas en Pego. :: B. Ortolà

El consistorio sancionará a los dueños cuyos animales no dispongan del microchip o si los dejan sueltos o los pasean sin correa

B. ORTOLÀ PEGO.

Desde hace unos días, los pegolinos que salen a pasear por el municipio con sus perros tienen otra buena razón, además de la cívica, para ser más precavidos cuando sus canes quieran hacer sus necesidades en la calle. El ayuntamiento ha empezado la campaña de control con la que intentará reducir el número de excrementos en las vías públicas, que en los últimos meses habían aumentado considerablemente, hasta el punto de que algunos vecinos se vieron obligados a llamar la atención con pequeños carteles situados al lado de las defecaciones.

Con esta campaña se sancionará a los vecinos que no recojan los excrementos de sus animales. También castigará económicamente a las personas cuyos perros paseen por el pueblo solos o sin correa y a todo aquel que no lleve el obligado microchip. Para que los vecinos puedan adaptarse a esta nueva normativa, la concejal de Seguridad Ciudadana, Elvira Ciurana, explicó que las personas con animales cometan una de estas infracciones por primera vez, serán advertidos mediante una notificación. Si el vecino reincide, se procederá a la tramitación de la denuncia.

Ciurana incidió en la necesidad de que los canes lleven implantado el microchip con el que se les pueda identificar y confirmó, además, que la multa para los dueños de los animales que no lo lleven oscilará entre los 601 y los 6.010 euros. La edil explicó que los agentes locales ya están realizando el control a los animales del municipio, «los dueños tendrán un mes para colocar el microchip al animal, pasado ese periodo, tendrá que presentarse en las instalaciones de la Policía Local para que puedan comprobarlo, si a los 30 días no se presenta para hacer el registro, se procederá a sancionarlo».

En cuanto a las multas por llevar a los animales sueltos por la calle y por no recoger sus excrementos estarán entre los 30 y los 300 euros. Según apuntó la edil, en ambos casos, «los dueños serán avisados la primera vez y, a partir de la segunda, tendrán que afrontar la sanción».

Ciurana hizo un llamamiento a la «conciencia cívica» y al «respeto de los pegolinos por el municipio y sus vecinos» e incidió en la necesidad de recoger los excrementos de los animales «para mantener una imagen más limpia del municipio».

La edil recordó que la población ya cuenta con un espacio habilitado en la Avinguda Barrachina para que los perros puedan realizar sus necesidades y apuntó que el Consistorio baraja un segundo emplazamiento en otra zona del municipio «para facilitar a los vecinos de otros barrios el servicio y evitarles que tengan que desplazarse al otro lado del pueblo». No son las únicas actuaciones que el ayuntamiento pegolino ha iniciado para acabar con la peculiar plaga, al inicio del verano, se instalaron señales de prohibición en los diferentes parques de la localidad, aunque, según apuntó Ciurana, «en varias ocasiones hemos tenido que reemplazar algunas de la señalas, porque alguien las había quitado».

Otras acciones como la vigilancia mediante cámaras o el sistema con el que los viandantes puedan realizar denuncias vía móvil todavía no se han instaurada, aunque la edil no descarta que en un futuro puedan incluirse dentro de la campaña, «estamos estudiando si son propuestas factibles, tanto social como económicamente», dijo.

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