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El primer partido que vale más de tres puntos

El primer partido que vale más de tres puntos
Adolfo Benetó / Levante UD

El Levante se toma el duelo ante el Leganés como una ocasión de distanciar a un rival directo | La derrota con polémica de la pasada campaña complicó una permanencia que los granotas parecían tener encarrilada

Moisés Rodríguez Plaza
MOISÉS RODRÍGUEZ PLAZA

Cuando Paco López insistió el jueves en la igualdad que caracteriza la Liga, no lo hizo por casualidad. ¿Fue sólo un aviso de que el Leganés puede ser un lobo con piel de cordero, o una venda por si sus fauces devoran esta sobremesa al Levante? Sólo él lo sabe. Lo cierto es que su equipo afronta el primer partido que vale más de tres puntos. Los granotas ya se han medido a otros equipos denominados rivales directos, como Valladolid o Eibar, pero ninguno con tantas urgencias como los de Pellegrino.

«Lo que necesitamos ahora es la unión del Leganés», proclamó el entrenador argentino en su comparecencia previa. La afición pepinera está convocada para recibir hoy al equipo en los aledaños de Butarque. Cuando se hacen este tipo de llamamientos es síntoma claro de situación extrema: o las cosas van muy bien, o rematadamente mal. Y sin dramatizar, el Leganés está herido cuando han transcurrido menos de dos meses de temporada.

Con únicamente dos puntos y un solo gol a favor en casa, al Levante se le presenta la oportunidad de dejar muy, pero que muy tocado a un rival por el objetivo real. «Nos podemos ir a once puntos», deslizó Paco López... 'o dar oxígeno a un contrincante', le faltó decir al entrenador de Silla. «Han merecido ganar algún partido, esto está muy igualado», añadió el preparador granota.

La lección la tiene aprendida. Al Leganés le cambió la vida el partido contra los granotas de la temporada pasada. Con su 1-0, el equipo de Pellegrino prácticamente encarriló su permanencia en Primera. Por contra, aquella derrota bajó al Levante al barro. Una salvación que parecía más que encarrilada en Navidad terminaría consiguiéndose en primavera después de una racha nefasta, que recordó a la que se llevó por delante a Muñiz.

El Levante perdió en Butarque cuando parecía revivir, ya que había ganado al Celta (1-4) en Vigo y venía de perder contra el Real Madrid merced al penalti que sólo oyó Carvajal. Eran tiempos de indignación con el VAR y el partido ante el Leganés contribuyó a alimentar el incendio. Gil Manzano no dio validez a un gol de Coke –legal– porque se pasó de rápido con el silbato y pitó una falta previa. Las imágenes demostraron que el colegiado había errado en la apreciación y en señalarla antes de que el lateral granota rematase a puerta.

Aquel día el Levante mereció más pero pagó carísimo su mal inicio de partido. El Leganés tuvo sus opciones antes de marcar, precisamente, al contragolpear una acción de ataque de los granotas. Óscar hizo el gol que decantó el choque. Justo uno de los futbolistas llamados a sustituir a Rubén Pérez, baja por lesión para entre uno y dos meses. «No es una ausencia que vaya a determinar el partido, ahí tienen gente de calidad como Roque Mesa, Recio u Óscar», avisó Paco López.

Tampoco el entrenador levantinista tiene a todos sus futbolistas disponibles. Ha tenido que trabajar toda la semana en un cambio de plan, ya que no puede contar con Hernani, uno de los mejores de las dos últimas jornadas hasta que se auto expulsó de forma absurda ante Osasuna. A Paco López le han cortado las alas, pues con el portugués y Morales en las bandas el equipo gana y mucho en velocidad.

Tiene al Comandante, pero hoy le tocará alinear a un futbolista de características muy diferentes a las de Hernani. Parece que apostará por Rochina, técnico y con buen golpeo, pero menos veloz que el portugués. También debe reconstruir la zaga por la ausencia de Postigo. Y arriba tiene donde elegir. Además de Aitor y Vezo, todo indica que Campaña y Radoja se están ganando la etiqueta de intocables para el entrenador granota. Todo depende de si hoy, en Butarque, el Leganés se va al parón herido grave.