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Mayoral y Boateng, dos puñales para Murillo

Murillo defiende a Boateng en una acción de ataque del Levante. / jesús signes
Murillo defiende a Boateng en una acción de ataque del Levante. / jesús signes

El colombiano juega 90 minutos en su debut con el BarçaEl central cedido por el Valencia acusa la falta de ritmo en los primeros compases pero acaba el encuentro a buen nivel

T. C. VALENCIA.

La causalidad quiso que Jeison Murillo debutara con la camiseta del Barcelona en una ciudad que le ha dado cobijo el último año y medio. El colombiano, cedido por el Valencia, vistió por primera vez con la camiseta del conjunto catalán en Orriols, casa del vecino y que ayer le tenía reservada unas cuantas fatigas, sobre todo en la primera mitad. Fueron, Borja Mayoral y Boateng, dos puñales que le complicaron la vida tanto a Murillo como a la jovencísima y novedosa defensa del Barça. Ernesto Valverde se la jugó con Semedo, Chumi, Miranda y el ex del Valencia y el Levante aprovechó para hacer un buen boquete.

La primera media hora supuso un incordio para Murillo. Estuvo cerca de hacerse un gol en propia puerta después de una entrada al área del cuadro levantinista y luego llegó tarde para tapar a Mayoral en el 0-2. Hasta los 22 minutos, cuando recibió una amarilla -clarísima- por frenar un contragolpe que dirigía el propio Mayoral, Jeison Murillo pagaba el pato en su debut. «Estoy acoplándome a la idea de juego», explicaba el colombiano tras el choque. «Valverde me ha pedido que coja rápido la idea de trabajo y me esmere en los entrenamientos para poder ayudar en los partidos», amplió Murillo, que fue de menos a más en el choque, como el Barça, y acabaría resultando vital para el conjunto azulgrana cuando evitó en la recta final el tercer tanto del Levante, segundo de Borja Mayoral.

Murillo había acusado en Orriols la inactividad, puesto que en toda la temporada había disputado 270 minutos divididos en tres partidos. Ahora tiene seis meses por delante para convencer al Barça de que asuma la opción de compra -25 millones de euros- pactada en la negociación con el Valencia. «Quiero trabajar día a día y demostrar por qué fui escogido para vestir esta camiseta, y Dios quiera me pueda quedar aquí permanentemente», apuntó Murillo en la televisión oficial del Barcelona. «Cuando te dicen la noticia de que puedes venir al Barça sientes las mariposas de cuando uno se enamora», afirmó el colombiano, que no contaba para Marcelino.

 

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