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La Fiscalía acusa de amenazas a la arquitecta de Rubiales

Luis Manuel Rubiales. / afp
Luis Manuel Rubiales. / afp

El ministerio público reclama 2.400 euros de multa a la profesional que reformó la casa del presidente federativo por dañar su prestigio

A. RALLOVALENCIA.

El enfrentamiento que mantiene el presidente de la Real Federación Española de Fútbol, Luis Rubiales, con la arquitecta responsable la reforma de su casa, Yasmina Eid-Maccheh, sigue dirimiéndose en los juzgados. La Fiscalía ya ha presentado un escrito de acusación contra la mujer en el que sostiene que cometió un delito leve de amenazas y otro de coacciones. El ministerio público reclama multas de 1.200 euros por cada uno.

Los hechos se remontan a 2014. El dirigente de la Federación y exjugador de fútbol -militó en el Levante varias temporadas- mantuvo relaciones contractuales con la ahora acusada por la reforma de una vivienda, un piso en pleno centro de Valencia. Las actuaciones en el inmueble terminaron en febrero de 2016. Sin embargo, como consecuencia de esa reforma surgieron problemas entre las partes, tal y como recoge el escrito del ministerio público. La acusación pública se ve obligada a calificar por delitos leves porque la acusación particular ha forzado que el caso se tramite por un procedimiento abreviado.

Estas discrepancias económicas -se han resuelto ya en un procedimiento civil- generaron un ánimo en la arquitecta de «atacar la buena fama» del dirigente. Así, comenzó a «estar cerca» del domicilio del futbolista. En ocasiones, perseguía por la calle a Rubiales y le dedicaba las siguientes expresiones: «Te voy a romper los huevos, cabrón, hijo de puta, caradura, ladrón, todo el mundo va a saber quién es Luis Rubiales: un ladrón y un estafador».

«Te voy a romper los huevos, cabrón, caradura», le espetó la profesional en una calle de Valencia

El escrito del ministerio público relata con mayor detalle un hecho que se produjo en el verano de 2017, en la misma plaza del Ayuntamiento de Valencia. Allí, de nuevo, se acercó la ahora acusada y se expresó de manera similar a los improperios anteriores. Esta situación se prolongó durante algunos minutos. El futbolista trató de escapar de esa desagradable coyuntura y detuvo un taxi. En ese momento, la arquitecta gritó a los viandantes: «Está aquí, es él. Es Luis Rubiales, un estafador».

Ese mismo verano, Eid-Maccheh se encontró con un amigo de Rubiales, el economista Javier Martínez Alemán, en pleno centro de Valencia. Le advirtió de que el futbolista no le pagaba sus honorarios, que era un estafador y le adelantó que iba a contar a «todos» este tema, incluso a la prensa. El juicio ya tiene fecha. Se celebrará en abril del próximo año. Una de las pruebas con la que cuenta Rubiales son las conversaciones de WhatsApp entre la acusada y el denunciante.

Existe otro procedimiento por un delito de lesiones en la que la denunciante es la arquitecta. Estos hechos supuestamente se produjeron en el episodio del taxi en la plaza del Ayuntamiento. Todavía no ha finalizado la instrucción. El otro pleito, por el abono de la reforma de su casa, resultó favorable a Rubiales. La mujer le reclamaba 120.000 euros. La sentencia sólo le condenó al pago de 1.500 euros.