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Dwamena sufre la maldición del 9

Dwamena observa cómo Morales trata de anticiparse en un entrenamiento. / adolfo benetó/levante ud
Dwamena observa cómo Morales trata de anticiparse en un entrenamiento. / adolfo benetó/levante ud

El ghanés, que ya era el cuarto delantero, desplazado por la nueva posición de Morales

MOISÉS RODRÍGUEZVALENCIA.

Nano, Álex Alegría, Rafael Martins, Sadiku, o casos algo más lejanos ya como Babá o Nong. La nómina de delanteros que han fracasado con la camiseta del Levante es extensa. La sombra de Caicedo y Koné, incluso la de Martins, es demasiado alargada. Sólo atacantes con una personalidad peculiar han triunfado en los últimos años y en todo caso han requerido un periodo de adaptación. Son los casos de Barral o Boateng. El segundo desesperó la temporada pasada en la primera vuelta para contagiarse del optimismo tras la llegada de Paco López y mutar en un futbolista más que interesante. A este clavo ardiendo, al de la experiencia de su compatriota, ha de agarrarse Raphael Dwamena para no fracasar en su desembarco en la Liga.

El africano fue durante unos días -hasta que llegó Vukcevic- el fichaje más caro de la historia del Levante. Por el momento, no ha justificado ni que el club exigiese que entrase en la operación de Lerma al Bournemouth ni la inversión de 6,5 millones para evitar que firmase por el CSKA. Dwamena sólo ha disputado 52 minutos en partidos oficiales, todos ellos saliendo desde el banquillo: Betis, Celta y Valencia.

Su único destello que invitó al optimismo fue la asistencia a Morales en el 0-3 del Villamarín. Su aportación ante Celta (31 minutos) y Valencia (21) fue discreta. De hecho, después de aquello ha desaparecido de las convocatorias de Paco López hasta el pasado sábado. Se sentó en el banquillo porque Roger se quedó en la grada con fiebre.

Dwamena lleva ya un mes sin jugar ni un minuto en partido oficial y da la sensación de ser ya el quinto delantero de la plantilla. Sí, el quinto porque tiene por delante a Roger, Boateng, Mayoral... y Morales. Con el cambio de sistema, Paco López está colocando al Comandante como uno de los dos atacantes.

Esto ya ha desplazado a Mayoral y, de momento, a Roger. El Pistolero, máximo goleador del Levante con cuatro tantos, se quedó en el banquillo contra el Alavés y en la grada por enfermedad en el Coliseum. El cuerpo técnico ha valorado de momento la envergadura y el espíritu de lucha de Boateng, e incluso el de Torrent va a tener que apretar los dientes si se mantiene el dibujo con dos carrileros.

También en la selección de Ghana se ha apostado por el '21' del Levante. El gran damnificado, de nuevo Dwamena, que en esta ventana de selecciones se ha quedado en Valencia. Quizás esto sea una ventaja para él a largo plazo. Tendrá tiempo extra desde hoy -el equipo vuelve a los entrenamientos a las 10.30- para trabajar a las órdenes de Paco López. Porque, mirando de nuevo al ejemplo de su compatriota, necesita ese bien tan escaso en el fútbol: tiempo para adaptarse, tanto a su nuevo equipo como a una Liga mucho más exigente que el campeonato suizo del que procede.

 

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