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Remontada de raza que sella la permanencia

Girona-Levante. / EFE

Con 1-1, el VAR apareció para corregir al arbitro,que había pitado penalti de Coke y le había expulsado

Alberto Martínez de la Calle
ALBERTO MARTÍNEZ DE LA CALLE

El Levante seguirá viajando en Primera. El conjunto azulgrana protagonizó en Montilivi una remontada de raza para sellar la permanencia en la máxima categoría. La novena de su historia. Ya es matemático. No hará falta esperar a la última jornada con la calculadora echando humo. Los de Paco López se impusieron a un Girona que, salvo milagro, está condenado al descenso. Fue un partido lleno de reveses, pero terminó en éxtasis. Los jugadores y los técnicos granotas acabaron formando una piña en el vestuario para celebrar la salvación junto a los más de 300 aficionados que se desplazaron hasta tierras catalanas para alentar al equipo desde la grada. Enganchados a la élite.

La de ayer no fue una misión sencilla, ya que los contratiempos y los nervios desembocaron en sufrimiento. El Levante, que llegaba a Montilivi con tres puntos más que el Girona, era consciente de que un empate le daba la permanencia virtual. Aun así, los de Paco López aspiraban a una victoria que certificase matemáticamente el objetivo. Y el entrenador valenciano apostó exactamente por los mismos hombres que habían dado la talla la semana anterior ante el Rayo. Sin embargo, pronto se vio forzado a realizar cambios. Sólo habían transcurrido 14 segundos cuando Toño García se rompió. El de Puerto Sagunto forzó la pierna izquierda para despejar el balón en una pugna con Valery e, inmediatamente después, se llevó las manos a la parte posterior del muslo. Sus gestos de dolor lo decían todo. Recibió asistencia médica y, transcurridos dos minutos, trató de reincorporarse. Cojeaba. Imposible seguir. Pedro López, quien no contaba con tantos minutos por delante en un partido desde octubre, le sustituyó para colocarse en el lateral derecho. Coke cambió de banda, situándose en la izquierda.

Entonces el Levante entró en una fase de alarmante desconcierto. Tras un descuido de Róber Pier, Stuani comenzó a hacer de las suyas. El error permitió al delantero uruguayo recibir el balón dentro del área, pero disparó al aire antes de recibir una entrada de Vezo. Los futbolistas del Girona reclamaron penalti y Del Cerro Grande consultó al VAR. No hubo nada.

Otro regalo de Róber facilitó las cosas a Stuani. El central gallego perdió el esférico y el delantero del Girona se topó con un providencial Aitor. El guardameta levantinista fue clave para sostener al equipo, ya que deleitó con otro paradón tras un testarazo de Choco Lozano.

Los azulgrana, muy imprecisos y tensos, no encontraban el camino. Nada de fluidez. El Girona les ponía contra las cuerdas a través de envenenados balones colgados al área. Se acumulaba el trabajo en la retaguardia. Coke, quien se tuvo que adaptar a la posición de lateral zurdo debido a las circunstancias, cometió un descuido que fue aprovechado por Portu para volver a examinar a un Aitor espléndido. Sólo habrían transcurrido 12 minutos y el arquero ya había salvado al equipo en tres ocasiones. Pedía calma a la defensa, que estaba como un flan.

Entonces surgió otro obstáculo. Pasado el cuarto de hora, Róber cayó en mala postura tras bregar con Stuani y se quedó tendido en el césped. Dolor. Su rodilla derecha se había doblado. El central gallego tuvo que ser retirado en camilla y Postigo tomó el testigo. Segunda lesión.

El Levante continuaba atenazado, con muchísimos problemas para sacar el balón jugado. Demasiadas pérdidas que allanaban el camino a un Girona que generaba peligro con sus centros. A José Campaña, el cerebro del conjunto granota, le costaba aparecer. Eso sí, el sevillano fue el primero en inquietar a Bono. Trató de sorprender al portero marroquí con un balón parado escorado que convirtió en un lanzamiento cargado de picardía. Por poco. Los azulgrana trataban de despertar encomendándose a la velocidad de Morales. Al Comandante le faltaba lucidez para conectar con sus socios de ataque. En una de esas, penetró driblando a Valery y su centro no llegó a Mayoral por los pelos. El de Parla ya estaba con la caña preparada para empujar el cuero a la red

El Levante, que empezaba a hallar espacios, se iba estirando y encontrando su sitio con posesiones más largas. Era un partido especialmente intenso, de tremenda brega en el centro del campo. Contacto. Dureza. Había mucho en juego. Al Girona sólo le valía ganar y Stuani estaba en cada cuerpo a cuerpo.

El segundo acto empezó con buenas sensaciones. Con Bardhi probando fortuna con un potente disparo y con el Levante cada vez más cómodo, con más criterio. Pero el Girona reaccionó de forma contundente. Choco Lozano lanzó su amenaza con un cabezazo que se marchó alto. En su siguiente acción, el hondureño propició el tanto del cuadro catalán. Su cañonazo cruzado fue detenido por Aitor, pero el balón quedó muerto en el área y Stuani, siempre atento, lo empujó a la red. El VAR revisó la jugada por posible fuera de juego del charrúa, aunque subió al marcador. El exgranota, entre algodones durante toda la semana, no faltó a su cita con el gol.

Sin tiempo para lamentarse, sólo dos minutos después, el Levante devolvió las tablas al marcador. Pedro López se sacó de la chistera un magistral centro al segundo palo para que Morales, otra vez él, cabeceara el balón al interior de las mallas. Los recursos del Comandante.

Y llegó el momento crítico del encuentro. En el minuto 74, Pere Pons se dejó caer entre Aitor y Coke al llegar tarde al remate. El árbitro, inexplicablemente, entendió que el lateral había derribado al futbolista del Girona, por lo que le mostró la roja y señaló penalti. Una derrota complicaba la salvación para los de Paco López, que se llevaron las manos a la cabeza. Del Cerro Grande atendió las indicaciones del VAR y, después de tres eternos minutos de revisión, anuló tanto la pena máxima como la expulsión. Nada de nada. Los granotas volvían a respirar.

Ese no fue el último obstáculo, ya que Postigo se retiró lesionado y Cabaco entró en su lugar. Quedaban diez minutos de máxima tensión. Muniesa acarició el poste. Entonces los magos se encontraron. Campaña fabricó una sensacional asistencia para Bardhi, quien se quedó solo ante Bono y firmó el 1-2 con su zurda. Remontada de casta. Era el 86. A partir de ahí, la resistencia azulgrana amarró el triunfo y la permanencia. El pitido final dio paso al éxtasis, a la piña sobre el césped, a los cánticos y a las lágrimas dentro y fuera del vestuario. El Levante continúa entre los grandes.

1 Girona

Bono; Valery Fernández (Pedro Porro, min. 83), Pedro Alcalá, Juanpe, Marc Muniesa; Douglas Luiz (Johan Mojica, min. 69); Portu, Pere Pons, Àlex Granell, Choco Lozano (Kévin Soni, min. 69); y Cristhian Stuani

2 Levante UD

Aitor Fernández; Coke Andújar, Rubén Vezo, Rober Pier (Sergio Postigo, min. 19; Erick Cabaco, min. 78), Toño García (Pedro López, min. 4); Enis Bardhi, Nikola Vuk?evi?, José Campaña; Jason Remeseiro, Borja Mayoral y José Luis Morales

GOLES:
1-0, min. 60: Samu Chukwueze. 1-1, min. 62 : José Luis Morales.1-2, min. 86: Enis Bardhi
ÁRBITRO:
Carlos del Cerro Grande (Colegio madrileño). Amonestó a los locales Douglas Luiz (min. 50) y Choco Lozano (min. 62) y a los visitantes Jason Remeseiro (min. 26), Enis Bardhi (min. 51) y Erick Cabaco (min. 90)
INCIDENCIAS:
Partido correspondiente a la trigésimo séptima jornada de LaLiga Santander, disputado en el Estadio Municipal de Montilivi ante 13.342 espectadores