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El corazón vuelve a detener a Dwamena

Raphael Dwamena se entrena con el Levante durante la pretemporada. / Lud/adolfo benetó
Raphael Dwamena se entrena con el Levante durante la pretemporada. / Lud/adolfo benetó

El ariete se retira temporalmente hasta saber nuevos resultados | El delantero se resiente de una dolencia cardiaca que le impidió fichar por el Brighton inglés antes de llegar al Levante

JAVIER GASCÓVALENCIA.

La salud en el fútbol, como en la vida, es esencial. Tanto que puede modificar el devenir de los acontecimientos de un momento a otro. Raphael Dwamena, uno de los fichajes más costosos de la historia del club azulgrana, no podrá seguir jugando al fútbol por el momento debido a unos problemas en el corazón que ya le afectaron durante sus primeros años en el fútbol profesional.

El cuadro de Víctor Fernández volvía a los entrenamientos para preparar el encuentro del próximo domingo ante el Numancia sin una de las piezas más destacadas del inicio de la temporada. El delantero ghanés, cedido por el Levante al club maño, acudió a la Ciudad Deportiva con ropa de calle. Fue entonces cuando se confirmó la noticia.

El ariete, segundo fichaje más caro de la historia del club granota, se verá «obligado a parar en la práctica deportiva por un problema de salud», según confirmó el club aragonés en un comunicado. Desde la entidad se transmitió un mensaje de tranquilidad. Sin embargo, las dificultades cardiacas que ya padeció Dwamena en el pasado no generan mucho optimismo ni en Zaragoza, donde se confirma que el ariete sufrió mareos durante los últimos dos encuentros, ni en Valencia, donde el Levante presentó su nueva equipación horas antes de conocer la noticia.

El atacante ghanés lleva dos goles en nueve partidos y es clave en el esquema del Zaragoza En 2017, tras una revisión médica fallida, se le colocó un microchip para controlar su actividad

A pesar de que el jugador todavía se encuentra a la espera de resultados que determinen el alcance de la dolencia, no es la primera vez que Raphael Dwamena se ve forzado a modificar su rutina habitual por problemas de salud. En 2017, cuando todavía era jugador del Zurich suizo, el ghanés tuvo que ser vigilado de cerca por el servicio médico del club tras no superar la revisión médica con el Brighton inglés, dispuesto a pagar quince millones de euros por su traspaso, por unos problemas en el corazón. Desde entonces, según confirmó la prensa suiza, el ariete lleva un chip en el corazón para controlar toda su actividad cardiaca, algo que no le impedía llevar a cabo la práctica deportiva.

Las adversidades sanitarias preocuparon poco a un Levante que se lanzó a por su fichaje el verano pasado, pese al rechazo del Birghton inglés en 2017. Una incorporación que llegó a Orriols con el cartel del fichaje más caro de la historia del club, al que más tarde superó Vukcevic, y con las dificultades médicas resueltas, según confirmó el propio jugador en la rueda de prensa de su presentación: «Me dijeron que no volvería a jugar más y aquí estoy. Dios no quiso que fuera a Inglaterra pero sí que viniera al Levante». Poco tiempo después quedó claro que los problemas físicos de Dwamena habían desaparecido, o al menos eso parecía, pero su bajo nivel futbolístico junto a los más de seis millones de euros desembolsados por su fichaje lo convirtieron en uno de los fiascos del mercado granota.

Tras una temporada para el olvido, el atacante ghanés salió este verano cedido rumbo a Zaragoza. Con el objetivo de volver a la máxima categoría del fútbol español, el delantero se había convertido en una pieza clave del esquema de Víctor Fernández y ya había sumado un par de goles en los nueve primeros partidos de competición. Además, el delantero se había ganado el cariño de la afición maña, que tras la noticia llenó las redes sociales de mensajes de apoyo al futbolista africano.

De repente y sin esperarlo, Dwamena se retira del mundo del fútbol temporalmente hasta que se conozcan los resultados de las pruebas que desde ayer se le realizan al futbolista y que acabarán de decidir cuál es el futuro del segundo fichaje más caro de la historia levantinista.

La noticia llegó como un jarro de agua fría a la entidad zaragocista, que pierde a su delantero titular, al igual que al club granota que ve como una de las apuestas de futuro de la antigua dirección deportiva puede acabar su carrera por unos problemas físicos que ya estuvieron presentes antes de que se completase su fichaje. Aunque tanto maños como granotas esperan que todo quede en un susto y Dwamena pueda volver cuanto antes a vestirse de corto.