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El comodín del balón parado

Los jugadores granotas calientan en el entrenamiento de ayer en el Ciutat. / levante ud
Los jugadores granotas calientan en el entrenamiento de ayer en el Ciutat. / levante ud

El Girona, peor local de la Liga, garantiza el lleno para el vital partido contra los granotas y está pendiente de si Stuani se recupera a tiempo El acierto en los tiros libres ha sido vital en los ocho últimos puntos del Levante

M. RODRÍGUEZ

valencia. Montilivi, domingo a las 18.30 horas. La cita está clara y el objetivo, también: ganar. El Levante ha convertido esta semana el Ciutat en un búnker. En el cuartel general donde Paco López amasa la estrategia que tumbe una vez más al peor local de la Liga. En su estadio, a puerta cerrada, volverá a ensayar antes de partir mañana hacia el norte. Rumbo a, sin que esto se parezca a Juego de Tronos, a la batalla final por la supervivencia. Y el Levante tiene clara cuál es su arma más letal, al menos últimamente: el balón parado.

En el último mes, el Levante ha sumado ocho puntos. Podrían haber sido más, pero este botín ha sido vital para que hasta ahora el Levante no haya acabado ninguna jornada en puesto de descenso. Sobre todo en las dos últimas citas, el conjunto granota se ha valido de la estrategia para tumbar al Betis y al Rayo Vallecano. Ambos partidos se ganaron desde la esquina, al menos, goles de córner llegaron en momentos cruciales.

Frente al Betis, Campaña castigó al equipo de Quique Setién. Contra el Rayo Vallecano, volvió a hacerlo conectando con Vezo y Jason. Primero para colocar el 2-0 y después para que el gallego hiciera el tercero cuando peor lo estaba pasando el Levante. Seis puntos que mantienen al equipo fuera de los tres puestos de descenso y que le permiten afrontar la jornada con la posibilidad de sellar la permanencia matemática.

En la racha mala, cuando no se ganaba, el equipo también sobrevivió en acciones de balón parado. Una falta otorgó el primer empate contra el Espanyol y un penalti puso por delante al Levante por segunda vez contra el Huesca. Como cruz, la estrategia también penalizó a los granotas en ambos encuentros, sobre todo frente a los aragoneses.

Otra baza a favor del Levante va a ser la racha del Girona. A pesar de haber ganado su último partido en Montilivi, sólo acumula tres victorias en su casa en lo que va de Liga. Es también el que menos tantos consigue en su propio estadio, con 16, los mismos que el Valladolid.

Por si esto fuera poco, el equipo de Eusebio Sacristán está en vilo toda la semana. Su gran estrella, el exgranota Cristian Stuani, lleva más de una semana entre algodones por una lesión muscular en el gemelo que le ha lastrado en esta segunda parte del campeonato. El uruguayo, cuarto máximo realizador de la Liga con 18 tantos, no se ejercitó ayer con el grupo. No lo ha hecho en toda la semana. La sensación en Girona es que apretará y forzará para ser de la partida contra el Levante, pero su estado será una incógnita.

Más allá de la lesión de larga duración de Doukouré, Paco López tenía hasta ayer a todos sus efectivos disponibles. El equipo también contará con una nutrida presencia de aficionados en la grada, que se desplazarán a Girona en su mayoría en la misma jornada del domingo. El equipo partirá mañana. Para la batalla de Montilivi, donde el domingo no cabrá un alfiler: el club local anunció en la jornada de ayer que ya no quedan localidades.