https://static.lasprovincias.es/www/menu/img/levanteud-desktop.jpg

El club enfría la denuncia de Lerma por racismo y está pendiente de la Liga

Lerma y Aspas, durante el partido del pasado domingo. / EFE/Kai Försterling
Lerma y Aspas, durante el partido del pasado domingo. / EFE/Kai Försterling

«Después de lo que me dijo, yo sólo pensaba en hacerle daño porque perdí la cabeza», admite el colombiano sobre el insulto de Aspas

A. M.

valencia. El insulto racista denunciado públicamente por Jefferson Lerma ha traído cola. Ayer por la mañana, el representante del futbolista del Levante acudió a las oficinas de Orriols para reunirse con los dirigentes del club y aclarar cuál es el camino a tomar. La cúpula granota, al igual que el agente del colombiano, se decanta por enfriar la situación, aunque también espera un gesto por parte de la Liga.

La directiva del Levante ha mantenido contacto con la Liga durante las últimas horas y sabe que el representante de la patronal de clubes que asistió al Ciutat incluyó el incidente en su informe del partido. Los mandatarios granotas no son partidarios de poner en marcha una denuncia que pueda acarrear una sanción para Iago Aspas, quien presuntamente llamó 'negro de mierda' a Lerma. Sin embargo, sí pretende recibir cierto amparo.

El Levante confía en que la Liga estudie el caso. Iago Aspas podría enfrentarse a una multa de entre 18.000 y 90.000 euros y una suspensión de entre cuatro y diez partidos siempre que quedase probado el insulto racista. No obstante, para ello, el Levante debería dar el paso de denunciar o el Comité de Competición de la Federación Española tendría que actuar de oficio.

El representante de Lerma estuvo en el estadio analizando el conflicto junto al presidente del Levante, Quico Catalán, y el director deportivo azulgrana, Tito. El centrocampista explotó justo después del partido ante el Celta disputado el domingo, pero ayer prefirió guardar silencio en la ciudad deportiva. Sí habló para el medio colombiano BLU Radio, donde expresó la rabia que sintió sobre el césped.

El origen de la rencilla fue un fortuito golpe de Lerma a Aspas con el taco de la bota. «Hubo una jugada anterior, en la que le corto y, cuando arranca a correr, le doy en la cabeza. Él me reclamó. Le dije: '¿Qué pasa?'. Y él me respondió 'negro de mierda'. Ahí perdí la cabeza y ya quería buscarlo. Es algo que tocó y es un gesto muy feo», señaló.

Entonces, los nervios se apoderaron de Lerma: «Después de que dijo lo que me dijo, sólo pensaba en hacerle daño, porque perdí la cabeza totalmente. No me importaba lo que pasara y le pegué en el tobillo. El árbitro me dijo que me calmara, que se me veían las ganas de darle y que dejara de joder porque ya le tenía hasta los cojones. Por más que quieras controlarte, eso no se puede soportar».

Lerma lanzó un órdago a Aspas: «Si él dice que yo le insulté primero, que me diga a la cara que no me lo dijo». Y avisó: «Si no encuentran un vídeo, todo queda impune».

Fotos

Vídeos