Los ultras amenazan la hegemonía de los dos grandes partidos en el este alemán

Pintada sobre un cartel de la formación Alternativa para Alemania (AfD) en la ciudad de Potsdam, capital de Brandeburgo./EFE
Pintada sobre un cartel de la formación Alternativa para Alemania (AfD) en la ciudad de Potsdam, capital de Brandeburgo. / EFE

Los xenófobos de AfD aspiran a derribar en las elecciones de este domingo los gobiernos de Sajonia y Brandeburgo, bastiones de la CDU y el SPD

JUAN CARLOS BARRENABerlín

Cuando faltan poco más de dos meses para que se cumpla el 30 aniversario de la caída del Muro de Berlín, la populista y xenófoba Alternativa para Alemania (AfD) se ha hecho fuerte y está en pleno auge en el este del país, el territorio de la extinta República Democrática Alemana. Tanto es así que amenaza las continuidad de los gobiernos tradicionalmente encabezados por la Unión Cristianodemócrata (CDU) en Sajonia y el Partido Socialdemócrata (SPD) en Brandeburgo, donde este domingo se celebran elecciones legislativas.

Las dos grandes formaciones tradicionales dirigen ininterrumpidamente desde la reunificación de Alemania los ejecutivos de esos dos estados federados germano orientales, donde AfD amenaza esa hegemonía, ya que se convertirá como mínimo en segunda fuerza local en las dos regiones, según indican todos los sondeos previos a los comicios. El más reciente, el 'Politbarometer', el barómetro político del instituto Grupo de Investigación Electoral publicado el jueves, augura una carrera cuerpo a cuerpo entre el SPD y los populistas de ultraderecha en Brandeburgo, la región que rodea por completo Berlín.

LA CLAVE:

Los sondeos.
La formación populista se coloca como segunda fuerza, como mínimo, en todas las encuestas

Atribuye a los socialdemócratas un 22% de votos, con pérdidas considerables frente al 31,9% de los comicios de hace cinco años, mientras AfD sube hasta un 21%, casi diez puntos más que en la anteror ocasión. La CDU obtendría un 16,5%, Los Verdes un 14,5%; La Izquierda un 14%; y los liberales del FDP un 5%, el mínimo para lograr representación parlamentaria. Con esas cifras, el primer ministro de Brandeburgo, el socialdemócrata Dietmar Woidke, no podrá repetir su coalición actual con La Izquierda y tendrá que buscar un tercer socio para gobernar, probablemente Los Verdes, para formar un tripartito rojo-roji-verde como el que gobierna ya en la ciudad-estado de Bremen. Sin embargo y aunque esta posibilidad de gobierno parece la más segura, la ventaja de solo un punto del SPD frente a AfD que ofrece el sondeo, resulta preocupante, toda vez que los populistas podrían superar en las urnas a la formación gobernante y complicar la formación de un ejecutivo si bien dificilmente llegarán a encabezarlo. Su aislamiento es total. Ni un solo partido está dispuesto a colaborar con ellos.

No menos complicado parecen tenerlo los cristianodemócratas en Sajonia, donde llegaron a gobernar las cuatro primeras legisltauras tras la reunificación con mayoría absoluta. A diferencia del SPD en Brandeburgo, la CDU en Sajonia será sin duda la primera fuerza política. El politbarometer le adjudica un 32% de votos, con pérdidas de más de 7 puntos, mientras AfD sumaría un 24,5% de sufragios, cinco veces más que en los comicios anteriores. En la patria de 'Pegida', los racistas Patriotas Europeos contra la Islamización de Occidente, los populistas se han convertido en una potencia que ridiculiza a las restantes fuerzas políticas. La encuesta solo concede un 14% a La Izquierda, la formación que fusionó a los excomunistas de la RDA y un ala disidente del SPD, el 11% a Los Verdes, un 5% al FDP y un vergonzoso 8,5% a los socialdemócratas, partido sumido en una profunda crisis interna y a la espera de un nuevo presidente a nivel nacional desde hace tres meses.

Coaliciones alternativas

La CDU tiene en Sajonia el mismo problema que el SPD en Brandeburgo. No sumará mayoría absoluta con los socialdemócratas, su actual socio menor. El primer ministro, el joven conservador Michael Kretschmer, tendrá que buscar coaliciones alternartivas, como mínimo con otros dos socios. La popularidad de Kretschmer, un político muy cercano al pueblo, ha hecho que las perspectivas de triunfo de la CDU aumentaran vertiginosamente en las últimas semanas.

Los sondeos electorales para Sajonia antes del verano llegaron a pronosticar un empate entre cristianodemócratas y populistas, ambos con un 26% de votos potenciales, e incluso una ventaja de un punto para AfD. Sin embargo y aunque continúe marginada por el resto de los partidos tanto en Brandeburgo como en Sajonia y el resto de Alemania a nivel regional y nacional, Alternativa para Alemania será la gran triunfadora de los dos comicios regionales.

Los populistas de extrema derecha han sabido aprovechar los resentimientos frustración y desencanto de los alemanes del este, que se consideran en muchos casos ciudadanos de segunda clase y perdedores del proceso de reunificación del país. El porcentaje de asilados y ciudadanos extranjeros residentes en los estados federados de la antigua Alemania Oriental es ridículo en comparación con los de Alemania Occidental, pero AfD sigue explotando con éxito el miedo de los ciudadanos a todo lo forastero y cultivando la leyenda de que reciben un trato preferencial cuatro años después de la avalancha de refugiados que llegó a este país a través de la llamada ruta de los Balcanes.