La negociación del 'brexit' vuelve a la vida

Steve Barclay y Michael Barnier se saludan antes de reunirse este viernes en Bruselas para seguir con las negociaciones del 'brexit'./AFP
Steve Barclay y Michael Barnier se saludan antes de reunirse este viernes en Bruselas para seguir con las negociaciones del 'brexit'. / AFP

Barnier y Barcley califican de «constructiva» su última reunión e insinúan que el acuerdo es factible

SALVADOR ARROYOBruselas

De la tensión a la distensión en tres días. De un martes de alto voltaje, en el que la negociación amenazaba con colapsar por el cruce de duras acusaciones entre Bruselas y Londres, a un viernes de reencuentro con un margen mínimo para el acuerdo. La montaña rusa a la que nos ha acostumbrado el 'brexit' volvió a trazar este viernes una línea pausada, templada, en la que los dos negociadores principales, Michel Barnier (UE) y Stephen Barclay (Reino Unido), insinuaron avances para resolver este embrollo, que inmediatamente se leyeron en Bruselas (aunque con mayor cautela) y en Londres como un punto y seguido que promete.

Ambos coincidieron en calificar de «constructiva» su última reunión, celebrada por la mañana en la sede de la Comisión Europea. Y los dos suscribieron que se entra en una fase de «negociaciones más intensas» a menos de una semana de la cumbre de jefes de Estado y de gobierno, que se celebrará los días 17 y 18 en la capital comunitaria. Tras su encuentro con Barclay, diversas fuentes confirmaron que el francés obtuvo la autorización de los representantes de los Veintisiete para seguir negociando, lo que permitiría deducir que existe alguna base más sólida para llegar a la salida.

LA CLAVE

Objetivos de Bruselas.
«Evitar una frontera dura en Irlanda y proteger los acuerdos de Viernes Santo y el mercado único»

Un paso hacia adelante. Más aún si se tiene en cuenta que (aunque no admitido oficialmente) aquí se barruntaba que la UE no estaba muy dispuesta a prolongar más allá de este viernes los contactos si Londres se obstinaba en un plan, el trasladado hace apenas una semana, que quedó desahuciado nada más conocerse.

La negociación habría entrado a partir de este momento en lo que aquí se conoce como el 'túnel', una fase que se identifica como crucial, «que puede salir bien o mal», pero que se desarrolla sobre el principio de evitar en todo lo posible las filtraciones y, desde luego, sin comunicados oficiales.

Cita clave

Un 'cerrojazo' que se mantendría durante todo el fin de semana. Porque Barnier se ha comprometido a hacer balance de los progresos (si los hay) el lunes con la Comisión Europea, el Parlamento y las capitales de cara al Consejo de Asuntos Generales que se celebrará el martes en Luxemburgo.

Esa cita es clave, porque en ella debería quedar todo preparado para la reunión de los líderes. Si los progresos fuesen lo suficientemente notables, pero operativamente no se lograsen concretar a tiempo para el día 17, en el horizonte podría vislumbrarse otra cumbre extraordinaria rayando ya el 31 de octubre, la fecha prevista para que se haga efectivo el 'brexit'. Eso si la estela del optimismo sobrevive al fin de semana. Si todo se tuerce, el Consejo Europeo tiraría por la vía de proponer una nueva prórroga al 10 de Downing Street.

EN SU CONTEXTO:

10,68%
subieron en la Bolsa de Madrid las acciones de IAG, el 'holding' que agrupa a Iberia, British Airways (BA), Aer Lingus y Vueling. Este valor cerró a la cabeza del Ibex 35, ante la tímida posibilidad de que todavía pueda producirse un Brexit con acuerdo. IAG asegura que afronta «con tranquilidad» la salida británica de la UE pero los vaivenes han venido afectando a su cotización.
50%
de posibilidades de que se produzca una retirada ordenada de Reino Unido apreciaba este viernes el banco JPMorgan si se logra modificar o limitar en el tiempo la salvaguarda irlandesa. También Goldman Sachs se dejó llevar por el nuevo clima y situaba la opción de un acuerdo en un 60%. Por su parte, la consultora Eurasia Group no era tan optimista y sólo elevaba del 5% al 10% la viabilidad de un Brexit amistoso.
Sobre todo, prudencia.
«Ahora, cuanto menos se diga, mejor», aconsejó desde la Fundación Schuman Eric Maurice. «Si las cosas empiezan a filtrarse, significa que no es serio», apuntaló un diplomático europeo.

La cuestión es que, aparentemente, el viernes surgió un fondo de escena algo más iluminado en el 'brexit'. Incluso Donald Tusk, que el martes arremetió contra el primer ministro, Boris Johnson, acusándole de abrir un «estúpido juego de culpas», moduló este viernes el tono desde Chipre al asegurar que aunque Reino Unido no había presentado aún «una propuesta viable y realista» veía «señales prometedoras» hacia una salida ordena. Recogía los indicios que ya llegaron a Bruselas el jueves, tras la reunión que el primer ministro irlandés, Leo Varadkar, mantuvo con Johnson.

A falta de detalles sobre la fórmula en la que se estaría trabajando (en medios británicos se ha llegado a deslizar una vinculación más larga de Irlanda del Norte con la unión aduanera), oficialmente Bruselas mantiene el mismo discurso: los objetivos son «hallar una solución legalmente operativa en línea con el Acuerdo de Retirada que evite una frontera dura en la isla de Irlanda, proteger los Acuerdos de Viernes Santo en todas sus dimensiones y salvaguardar la integridad del mercado único».

Grupos de presión proponen otro referéndum

Grupos de presión como People's Vote y diputados laboristas proponen un nuevo referéndum para acabar con «la pesadilla del Brexit», dando la oportunidad a los ciudadanos de volver a pronunciarse sobre la salida de la UE. La nueva votación serviría, según dicen, para devolver la estabilidad al país, que se encuentra «al borde de una de las mayores crisis políticas» de su historia. Este grupo ha convocado una manifestación a nivel nacional para el próximo sábado, 19 de octubre, coincidiendo con la sesión extraordinaria del Parlamento, justo después de la crucial cumbre europea.

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