La pobreza amenaza a un 20% de alemanes

Un hombre sin hogar, en un centro de atención social de Múnich. /REUTERS
Un hombre sin hogar, en un centro de atención social de Múnich. / REUTERS

Unos 15,5 millones de parados, jubilados y trabajadores con empleos precarios se quedan al margen de la buena situación económica

JUAN CARLOS BARRENABerlín

En el país mas rico de Europa también hay pobres y muchos más de lo que podría parecer. Uno de cada cinco habitantes de Alemania se encuentra amenazado de padecer pobreza o exclusión social. La Oficina Federal de Estadística (Destatis) precisaba ayer que un 19% de la población, el equivalente a unos 15,5 millones de personas, figura en ese grupo de riesgo.

El dato resulta sorprendente cuando el país lleva años continuados de moderado crecimiento económico y el lunes se anunciaba que se había alcanzado prácticamente el pleno empleo al registrarse en septiembre pasado una tasa de paro del 4,9%, la más baja desde la reunificación nacional en 1990. La Agencia Federal de Empleo anunciaba además entonces un nuevo récord nacional de ocupación con más de 45 millones de alemanes cotizando a las arcas públicas, casi 560.000 más que en septiembre de 2017, con clara tendencia al alza.

Pero la buena situación económica de Alemania parece pasar de largo ante un abultado sector de la población, que engloba a los relativamente pocos desempleados que quedan -1.451.000 parados, según Eurostat, con la tasa más baja de la zona euro- y a cada vez más ancianos con pensiones raquíticas o ciudadanos con empleos precarios e ingresos insuficientes para cubrir los costes de vivienda, gastos de electricidad y calefacción y otras facturas.

LA CLAVE

4,9%
fue la tasa de paro en septiembre, la más baja desde la reunificación del país en 1990. 1.451.000 alemanes están inscritos como desempleados.

Según la definición de la Unión Europea, se consideran amenazados de pobreza aquellos ciudadanos que tienen menos del 60% de los ingresos medios de la población del país de residencia. En el caso de Alemania, se trata de menos de 1.096 euros netos al mes para una persona y 2.302 euros netos mensuales para una pareja con dos hijos menores de 14 años. Una situación que afecta concretamente al 16,1% o 13,1 millones de ciudadanos en Alemania.

Salario mínimo

La amenaza de exclusión social tiene una definición más amplia. Contempla que el hogar no tenga ingresos suficientes para cubrir gastos básicos como alquiler, calefacción o la compra de un televisor, pero también el disfrute de una semana de vacaciones. Una carencia material que en 2017 afectaba al 3,4% de la población, mientras los hogares con precariedad extrema e ingresos mínimos, aquellos en los que, por ejemplo, conviven tres adultos de los que sólo uno trabaja con un bajo salario, suponían el 8,7% de la población de la primera potencia económica de la Unión Europea.

La presidenta de la confederación germana de asociaciones sociales VdK, Verena Bentele, calificó de «terribles» las cifras de Destatis y exigió la elaboración por parte del Gobierno de un concepto eficaz para combatir la pobreza en Alemania. Un capítulo que «debe incluir oportunidades justas de formación para toda la población, así como una política laboral de nueva orientación», dijo Bentele.

LA DEFINICIÓN DE LA UNIÓN EUROPEA

Pobreza.
Percibir menos del 60% del ingreso medio del país de residencia. En Alemania, menos de 1.096 euros al mes para una persona y de 2.302 para una pareja con dos hijos menores de 14 años.
Exclusión social.
Que el hogar no alcance a cubrir gastos básicos como pagar el alquiler o la calefacción o adquirir un electrodoméstico. Pero también poder disfrutar de una semana de vacaciones.

El Gobierno que encabeza Angela Merkel, al que parece animar ahora una mayor inquietud social después de unos meses inmerso en estériles disputas internas, aprobó ayer una subida del 3,9% del salario mínimo para el próximo año. El alza es modesta, 35 céntimos sobre los actuales 8,84 euros por hora trabajada. En 2019 serán 9,19 euros y 9,35 el año siguiente. «La situación económica en Alemania es buena», argumentó el portavoz del Ejecutivo, Steffen Seibert.

Y el ministro de Finanzas, el socialdemócrata Olaf Scholz, abogó en el diario 'Bild' por llevar el salario mínimo a los 12 euros por hora aunque no dijo cuándo. «Las empresas no deben ahorrar en sueldos», explicó, porque todos los que trabajan también están ahorrando para el futuro.

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