Italia deja a Bannon sin el antiguo monasterio donde pensaba abrir su academia ultra

Steve Bannon. /AFP
Steve Bannon. / AFP

El Ministerio de Cultura abre un procedimiento para retirar la concesión de la Cartuja de Trisulti al Instituto Dignitatis Humanae, el laboratorio de ideas del antiguo estratega de Trump

DARÍO MENORCorresponsal en Roma (Italia)

Tenía que llamarse 'Academia del Occidente Judeo-Cristiano'. Con el rimbombante nombre esperaba Steve Bannon bautizar el centro de estudios donde pensaba criar a una clase dirigente europea embebida de sus ideales populistas, ultranacionalistas y antimusulmanes. El antiguo asesor del presidente estadounidense Donald Trump, clave en su victoria de 2016, contaba con un envidiable espacio para llevar a cabo su proyecto: la magnífica Certosa di Trisulti, un monasterio cartujo de principios del siglo XIII considerado monumento nacional en Italia y situado en medio de un bellísimo paraje natural en Collepardo, a unos 110 kilómetros al sureste de Roma.

El Instituto Dignitatis Humanae (IDH), el laboratorio de ideas financiado por Bannon que promovía esta peculiar academia, consiguió en febrero de 2018 que el Estado italiano, propietario del complejo medieval de Collepardo, le cediera su uso durante 19 años. Después de varias manifestaciones de los vecinos en contra del proyecto, este viernes intervino el Ministerio de Cultura para anunciar que abría un procedimiento para retirar la concesión al IDH por las presuntas irregularidades en que habría incurrido tanto en la fase de asignación como desde que gestiona el monasterio. La Abogacía del Estado va a proceder a la anulación de la concesión «debido a la violación de diferentes obligaciones contractuales», informó el Ministerio en un comunicado.

La pagina web de información económica italiana 'Businessinsider' destapó cuáles eran algunas de las irregularidades que van a dejar a Bannon sin poder explotar el monasterio cartujo. Una de ellas viene por haber mentido en las condiciones exigidas por las autoridades italianas para gestionar el complejo. El ente postulante debía contar con experiencia en la administración de un museo, algo que los responsables del IDH dijeron poseer por haber abierto un museo en la localidad de San Nicola nella Ciociaria, lo que resultó ser falso porque el edificio se utiliza como establo para animales. En los requisitos económicos también se habrían cometido irregularidades por presentar un aval supuestamente falso emitido por la filial gibraltareña de un banco danés. IDH se habría además constituido como ente jurídico fuera de plazo y tampoco contaría con el suficiente músculo financiero para garantizar la conservación del complejo del antiguo monasterio. Éste cuenta con una iglesia, un refectorio, una farmacia, dos claustros y una biblioteca con más de 36.000 volúmenes.