Gibraltar preparará el 'Brexit' abrupto a partir de enero

Gibraltar preparará el 'Brexit' abrupto a partir de enero
EFE

El ministro principal, Fabian Picardo, presenta a un comité de lores el balance positivo de la negociación con España

IÑIGO GURRUCHAGACorresponsal. Londres

«Es una ciudada sitiada, pero no almacena alimentos», ha dicho con sorpresa lord Boswell en la conclusión del testimonio del ministro principal de Gibraltar, Fabian Picardo, en el comité de la Cámara de los Lores sobre la UE. Le habían convocado para dar cuenta del estado de las negociaciones entre Reino Unido y España en el contexto del 'Brexit'.

Madrid, Londres y el propio Picardo ya han anunciado que el cumplimiento del ultimátum del 29 de marzo no depende de la negociación sobre Gibraltar, porque ya existe una gran parte de acuerdo en los asuntos tratados. El problema ahora es, para los lores, cómo afectaría al Peñón el cierre de la negociación sin acuerdo, como parece probable, dada la confusión en el Parlamento de Londres.

Picardo ha recordado que todo el enredo británico-europeo sobre la frontera irlandesa y sobre la relación futura se basa en quién, cómo y cuánto tiempo una zona u otra se queda en la unión aduanera, o deja de estarlo. Gibraltar nunca ha estado en esa unión, así que no se producirán más colas que las habituales, no habrá camiones bloqueando las carreteras, como en Dover o Calais.

El ministro principal dice que esos atascos podrían afectar, sin embargo, a la sociedad gibraltareña. No por la falta de alimentos esenciales, aunque no se almacenen, sino porque algunos fármacos no llegarían a tiempo por carretera desde Reino Unido. Pero el gobernante llanito cree que habrá acuerdo entre Londres y Bruselas, y acelerará los preparativos para un 'no acuerdo' sólo a partir del 1 de enero.

Estructura

La falta de acuerdo frustraría a los negociadores españoles y británicos, y desde luego a Picardo, que afirmó a los lores que espera que «prevalezca el sentido común» en la negociación del 'Brexit' y que, si fracasa, «podamos sentarnos de nuevo para asegurarnos de que se aplican nuestros acuerdos prácticos», en la estructura del entendimiento al que ya se ha llegado.

Está compuesto, en primer lugar, de un protocolo, que se añadiría al Acuerdo de la Retirada británica de la UE. En ese texto, que tendrá fuerza legal, se mencionarán los aspectos específicos de Gibraltar- ciudadanos fronterizos, fiscalidad, aeropuerto, contrabando de tabaco, medio ambiente, coperación policial,..- que no están incluidos en el texto general del tratado británico-europeo.

Esos aspectos específicos se desarrollan después en unos memorandos de entendimiento, en los que, según Picardo, se establecen compromisos para la eliminación del contrabando de tabaco, de cooperación de las policías o sobre el medioambiente,... que podrían ser afectados al término de la fase de transición. En los derechos de ciudadanos fronterizos los compromisos no tienen plazo.

Y, en los relativos a la fiscalidad, Picardo descarta cualquier variación del 10% en el impuesto de beneficios de la sociedades («está por encima del 'nivel dañino' en la definición de la OCDE», ha dicho) y sugiere que habrá colaboraciones inéditas en cuestiones de domicialización de empresas. Será un tratado y su negociación no está cerrada.

Los lores han felicitado repetidamente a Picardo por la «energía y eficacia» que habría mostrado para lograr un acuerdo, «desde una posición de partida difícil», según Boswell. Pero Picardo y su entorno afirman que la negociación cambió cuando Alfonso Dastis sustituyó a José Manuel García Margallo al frente del MInsiterio de Asuntos Exteriores, y que la presidencia de Pedro Sánchez ha acelerado el desenlace.

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