Emmanuel Macron y su polémica foto con 'peineta' incluida

Macron durante su viaje a la isla caribeña de Saint-Martin./REUTERS
Macron durante su viaje a la isla caribeña de Saint-Martin. / REUTERS

Una fotografía del presidente con dos jóvenes que realizan gestos obscenos abre el debate en Francia sobre la dignidad del cargo

ÁLVARO SOTOParís

Si hace unos meses, cuando sermoneó a un adolescente que le llamó 'Manu', Emmanuel Macron fue acusado de elitista y esnob, ahora al presidente galo le llueven palos en su país por todo lo contrario: por haber compadreado con dos jóvenes durante su viaje a las Antillas francesas.

Durante su estancia en la isla de Saint-Martin, destruida hace un año por el huracán Irma, Macron quiso mostrarse cercano a los residentes y no dudó en fotografiarse con aquellos que se lo pidieron. Pero entre todas las imágenes, la que ha generado la discordia muestra al presidente agarrado a dos hombres (uno desnudo de cintura para arriba y el otro con una camiseta de tirantes y alguna joya) que, a su vez, hacen gestos obscenos a la cámara, en concreto, una peineta y unos cuernos.

La líder de la ultraderecha francesa, Marine Le Pen, no tardó en condenar la fotografía. «Ni siquiera encontramos palabras para expresar nuestra indignación. Francia no se merece esto. ¡Es imperdonable!», escribió en Twitter la presidenta de la Agrupación Nacional, el antiguo Frente Nacional. «RIP a la dignidad de la función presidencial», tuiteó Jean-Jacques Giannesini, político del partido de derecha Los Republicanos. Su compañero de formación, el eurodiputado Geoffroy Didier, aseguró en televisión que el Jefe de Estado galo «se está convirtiendo en un actor de cine, pero se está equivocando de papel».

Tras las críticas, Macron ha intentado darle una vuelta a la polémica. Relató que los dos jóvenes de la imagen le acercaron a una chica con discapacidad que quería fotografiarse con él. Pero sobre todo, hizo honor a esa actitud 'jupiteriana' con la que ejerce el cargo y que en ocasiones lo lleva a considerarse una especie de padre de la patria, una actitud que sus rivales le reprochan.

«Soy un atracador y acabo de salir de la cárcel», le contó el joven de la camiseta (que luego también se la quitó), y que en la imagen hace los cuernos. La respuesta de Macron fue muy rápida: «Hace falta trabajo para reconstruir (la isla). Los jóvenes como tú... Tú estás cuadrado, hace falta que trabajes. No puedes continuar así, no hagas más tonterías. Los robos, se acabó. Lo has dicho. No lo olvides. Tu madre merece algo mejor».

Después, ante la prensa, el presidente francés quiso explicar su conversación con el expresidiario. «Mi objetivo es ayudar a estos jóvenes. No se saca nada de los discursos de odio. Debemos dejar de pensar que no podemos aprovechar a nuestra juventud porque es de color o porque en algún momento hicieron alguna tontería. Yo amo a cada hijo de la República», declaró el Jefe de Estado francés, que no atraviesa su mejor momento político, en plena caída de popularidad en los sondeos.

Las interacciones de Macron con sus ciudadanos se convierten con mucha frecuencia en carne de titular. En agosto, cuando se encontró con un joven agricultor que se quejaba del paro, el presidente galo le dijo: «Hoteles, cafeterías, restaurantes. Cruzo la calle y te encuentro un empleo. Quieren simplemente gente lista para trabajar, con los inconvenientes que tiene esa profesión».

Fotos

Vídeos