El agosto más loco de Salvini

Matteo Salvini./AFP
Matteo Salvini. / AFP

El acuerdo que están a punto de cerrar los 'anticasta' y la izquierda en Italia dejaría a Salvini en la oposición y sin las elecciones anticipadas que quería forzar cuando abrió la crisis política

DARÍO MENORCorresponsal. Roma

«¡Esto es el Parlamento, ministro Salvini, no es el Papeete!». La mención al más famoso chiringuito playero del país que hizo a voz en grito en el Senado el 20 de agosto Matteo Renzi, antiguo líder del Partido Democrático (PD), fue la confirmación del nuevo hito alcanzado por la clase política italiana con Matteo Salvini como protagonista. En su bulimia comunicativa y ambición desenfrenada, el líder de la Liga no ha respetado ni siquiera agosto, mezclando sin empacho los bañadores y los mojitos en el Papeete con las amenazas de moción de censura. Ha sido en el mes tradicional de las vacaciones, en el que las ciudades se vacían y el Parlamento se cierra, cuando Salvini ha desplegado su jugada más arriesgada y que, salvo sorpresa de última hora, le va a apear del poder dejándole además sin las elecciones anticipadas por las que tanto suspiraba.

El líder de la Liga decidió poner punto y final a catorce meses de alianza gubernamental con el Movimiento 5 Estrellas (M5E) con la idea de forzar comicios en otoño con los que intentar convertirse en primer ministro. Aunque parecía tenerlo todo de cara para conseguir su objetivo, ha acabado este insólito agosto como el gran derrotado de la crisis política desatada por él mismo. El acuerdo que parecen a punto de cerrar los 'anticasta' con el centro izquierda para formar Gobierno, con Giuseppe Conte repitiendo como primer ministro, ha echado por tierra los planes de la Liga, que además comienza a caer en las encuestas.

LAS CLAVES:

14
meses es el tiempo que ha durado la alianza gubernamental entre la Liga y el Movimiento 5 Estrellas. Salvini ha acabado como el gran derrotado de la crisis política desatada por él mismo.
Cambio de rol.
Ya ha convocadouna manifestación contra el Gobierno el 19 de octubre en Roma

«Salvini se ha equivocado. Pensaba que iba a ser imposible un pacto entre el M5E y el PD porque siempre tuvieron una competición feroz entre ellos», explica Dario Antiseri, director del departamento de Ciencias Políticas de la Universidad Luiss de Roma. «El movimiento impulsado por Beppe Grillo nació como una fuerza en contra del centro izquierda más que contra la derecha. Parecía difícil que pudieran entenderse», confirma por su parte Antonio Noto, experto en estudios demoscópicos, advirtiendo de lo difícil que lo tendrán estas dos formaciones para compartir el poder. «Todavía tienen que ponerse de acuerdo en la composición del Consejo de Ministros y en el programa gubernamental. Luego habrá que ver lo que aguanta el pacto, en lo que influirá la Liga. Si el M5E y el PD suben mucho en las encuestas, tendrán la tentación de volver a las urnas pronto. Pero si la formación de Salvini no cae mucho más, tratarán de apurar la legislatura», sostiene Noto. Es lo que Antiseri llama el «instinto de supervivencia» para evitar el batacazo en las urnas.

Salvini no ha tardado en adaptarse a su nueva posición de líder de la oposición y ya ha convocado una manifestación contra el Gobierno el 19 de octubre en Roma. «Puede iniciar un período crítico para él», advierte Noto, apelando a la menor visibilidad con que contará a partir de ahora al no participar en el Ejecutivo. A la Liga los catorce meses en el poder le han sentado de maravilla: pasó del 17% obtenido en las legislativas de marzo de 2018 al 34% en las europeas del pasado mayo. El crecimiento se ha producido sobre todo robándole votantes a sus socios del M5E. Pese a la ligera caída que registra en los sondeos tras la apertura de la crisis política, la Liga sigue siendo el primer partido en intención de voto y, en caso de elecciones en otoño, no lo tendría difícil para formar un Gobierno de derecha populista y antieuropeísta junto al partido Hermanos de Italia. Esa posibilidad puede ser el mejor pegamento para la alianza entre el M5E y el PD.

En su nueva tarea de líder opositor, Salvini va a encontrar un flanco fácil por donde atacar al nuevo Ejecutivo: la falta de apoyos de los 'anticasta' y de la izquierda en el norte, la parte más rica de Italia y donde tiene su granero de votos la Liga. Con sus propuestas asistencialistas el M5E sólo ha logrado éxitos menores en la zona septentrional, mientras que el PD tampoco seduce ya a la mayoría de los votantes de estas áreas. Basta pensar que sólo uno de los Gobiernos de las ocho regiones norteñas está en manos de los nuevos aliados. Se trata de la 'roja' Emilia-Romaña, gobernada por el PD.

«El mayor peligro del Ejecutivo será la falta de una voz para dialogar con el norte», advierte Maurizio Molinari, director del diario turinés 'La Stampa'. Estos territorios «piden reducciones de impuestos, infraestructuras, medidas a favor de los negocios y crecimiento», elementos que el nuevo Gobierno «no tiene en su ADN». La Liga, en cambio, lleva décadas interpretando con éxito las necesidades del rico tejido industrial de la zona septentrional y por ello ha modulado un discurso centrado en la bajada de la presión fiscal. Para Molinari el «verdadero riesgo» de la alianza entre el M5E y el PD es que represente sólo al centro y al sur de Italia, mientras que el norte, la locomotora económica del país, se sienta excluida de lo que se decide en Roma.

Las negociaciones siguen abiertas

Las negociaciones entre el Movimiento 5 Estrellas (M5E) y el Partido Democrático (PD) para dar vida a un nuevo Gobierno en Italia continuaron este sábado con una reunión entre las delegaciones de ambas formaciones con Giuseppe Conte, encargado por el presidente de la República, Sergio Mattarella, para liderar el nuevo Ejecutivo. Las conversaciones se mantienen pese la amenaza lanzada el día anterior por Luigi Di Maio, líder de los 'anticasta', que exigió elecciones «lo antes posible» si el PD no aceptaba las 20 exigencias programáticas que planteó, 10 más que hace unos días. El ultimátum hizo temer que el acuerdo pudiera saltar por los aires y obligó a Conte a reunirse este sábado con Mattarella para informarle de cómo marchaban los intentos de conseguir un pacto.

Pese a la dura posición de Di Maio, que respondería al deseo de conseguir un puesto de relieve en el nuevo Ejecutivo, los negociadores de ambos partidos esperan cerrar en los próximos días un acuerdo programático que permita a Conte disolver la reserva con que aceptó el encargo del presidente y empezar a tratar con él el nombre de los miembros de su Gabinete. «Se han dado pasos adelante», comentó este sábado Graziano Delrio, portavoz del PD en la Cámara de los Diputados, mientras que su compañero de filas Andrea Marcucci, líder de los senadores de la izquierda, aseguró que había obtenido garantías del M5E sobre los contenidos del programa político del Gobierno.

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