Putin acusa a Kiev de «tener las manos manchadas de sangre»

Continúa la operación militar para recuperar los dos bastiones rebeldes. /
Continúa la operación militar para recuperar los dos bastiones rebeldes.

El incendio de un edificio sindical en el marco de los enfrentamientos entre partidarios y detractores del Gobierno central ha dejado 36 muertos

RAFAEL M. MAÑUECOcorresponsal en moscú

Sin haberse iniciado todavía las investigaciones para esclarecer las circunstancias de los incidentes del viernes en el centro de Odessa, que condujeron a la muerte de 46 personas, la mayoría abrasados en el incendio que se declaró en la Casa de los Sindicatos, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, aseguró hoy que los dirigentes ucranianos no sólo son responsables directos de acciones criminales sino también cómplices. Tienen manchadas las manos de sangre.

De acuerdo con sus palabras, son cómplices también todos aquellos que consideran legítimo el actual Gobierno ucraniano. Según Peskov, la connivencia de aquellos que se llaman el poder establecido en Kiev ha permitido que radicales y extremistas hayan quemado vivos a gente completamente desarmada.

Ante esta situación, añadió el portavoz presidencial, resultaría absurdo celebrar las elecciones presidenciales previstas para el próximo 25 de mayo. Peskov ha dicho que el presidente Vladímir Putin está profundamente indignado con lo sucedido y con la reacción de Occidente () y expresa sus condolencias a los familiares de las víctimas.

La UE y la ONU piden que se investiguen los hechos de Odessa

Tras la masacre en la ciudad ucraniana

La jefa de la diplomacia de la Unión Europea (UE), Catherine Ashton, ha pedido a las partes "contención", tras las acciones que ayer costaron la vida a medio centenar de personas en la localidad ucraniana de Odessa, y a llevar a cabo una investigación independiente de los hechos. "Las circunstancias que llevaron a la trágica pérdida de vidas humanas debe ahora ser objeto de una investigación independiente y sus responsables puestos en manos de la justicia", ha indicado Asthon, quien ha instado a todas las partes a ejercer "la máxima contención" y a "abstenerse de explotar la tragedia para alimentar más el odio, la división y la violencia sin sentido".

En la misma línea se ha expresado el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, quien ha reclamado también una investigación rápida sobre los asesinatos de Odessa, al mismo tiempo que el diplomático coreano ha insistido en que "la única salida a la crisis es una solución política y diplomática". Por ello, ha vuelto a pedir a todas las partes que "asuman sus responsabilidades" y trabajen para rebajar la tensión.

El portavoz de Putin sostiene una vez más que el Kremlin continúa recibiendo miles de llamadas telefónicas diarias de ciudadanos del este de Ucrania solicitando ayuda a Rusia. En este contexto, Peskov afirma que la anexión de Crimea fue una decisión correcta por parte de Putin. Si no se hubiera adoptado, los actuales crímenes de Kiev y el derramamiento de sangre hubieran podido estar ocurriendo en la península.

En cuanto a las milicias separatistas que ocupan edificios oficiales en una docena de localidades del este de Ucrania, el responsable del servicio de prensa de la Presidencia aseguró que su país ha perdido prácticamente su influencia sobre esa gente. Es imposible convencerlos para que se desarmen y abandonen la resistencia cuando ven que sus vidas están amenazadas.

El viernes, Peskov advirtió que la operación lanzada por las tropas ucranianas en la localidad de Slaviansk contra los sublevados prorrusos ha acabado de manera irreparable con la posibilidad de que la crisis en Ucrania se resuelva por medios pacíficos.

Las autoridades ucranianas tratan ahora de esclarecer cómo se desarrollaron los acontecimientos el viernes en Odessa. Más de un centenar de personas han sido detenidas mientras el jefe local de la Policía, Piotr Lutsiuk, ha sido destituido por el Ministerio del Interior debido al desastroso papel jugado por sus subordinados a la hora de impedir los disturbios.