Kiev desoye las advertencias de Moscú y continúa la ofensiva para recuperar Slaviansk

Imagen de un separatista prorruso. /
Imagen de un separatista prorruso.

Medvédev avisa a Turchínov de que deje de matar a sus propios ciudadanos | El parte de bajas asciende a dos militares ucranianos, tres milicianos prorrusos y dos civiles muertos

RAFAEL M. MAÑUECO/AGENCIAS corresponsal en moscú

Ucrania seguirá la ofensiva lanzada la pasada madrugada en el sureste rebelde del país por las fuerzas armadas, con el apoyo de blindados y helicópteros, para retomar el control de Slaviansk, bastión de los separatistas prorrusos y donde siguen secuestrados media docena de observadores militares europeos.

El presidente interino, Alexandr Turchínov, ha afirmado que Slaviansk ha quedado totalmente rodeada por las fuerzas armadas y que en el curso de la operación, los militares ucranianos sufrieron dos muertos y siete heridos, mientras que por parte de los sublevados "hay bajas significativas". Ha señalado que la operación no se desarrolla tan rápido como sería de desear porque tiene lugar en zonas habitadas, donde en algunos casos la población local se ha situado delante de los blindados para impedirles el paso.

Batalla campal en Odessa

Cuatro personas han muerto en los disturbios masivos que se han desarrollado en la ciudad de Odessa, sur de Ucrania, al enfrentarse manifestantes opuestos proucranianos y prorrusos.

Partidarios de la unidad del país y opositores a las autoridades de Kiev se enfrentaron con palos y piedras, y se escucharon disparos de fuego real, según imágenes difundidas. Diversos medios informaron de al menos una decena de heridos.

Los enfrentamientos estallaron cuando varios miles de manifestantes con banderas ucranianas y cantando lemas como "el este y el oeste, juntos", se manifestaban por el centro de la ciudad en una marcha a la que se sumaron hinchas del equipo de fútbol 'Chernomórets'.

A su encuentro marcharon varios cientos de prorrusos opuestos al Gobierno de Kiev, armados con escudos y palos, mientras decenas de policías se interpusieron entre ambos grupos tratando de separarlos.

El autoproclamado alcalde de Slaviansk y líder de la sublevación, Viacheslav Ponomariov, anunció por la mañana el inicio de la ofensiva, que después fue confirmada por el Ministerio del Interior ucraniano. Según los datos difundidos por ambos lados, el parte de bajas ascendía a dos militares ucranianos, tres milicianos prorrusos y dos civiles muertos.

Por su parte, Rusia ha exigido al Gobierno de Kiev que cese "inmediatamente la operación de castigo" que lleva a cabo, y ha pedido asimismo a Occidente el fin de su "política destructiva respecto a Ucrania". "Las autoridades en la capital de Ucrania deben ser conscientes y cesar el asesinato de sus propios ciudadanos. De otro modo, su destino puede ser completamente triste", ha señalado al primer ministro ruso, Dmitri Medvédev.

El jefe del Gobierno ha indicado que aquellos que están tomando "decisiones criminales" en Kiev son "plenamente responsables de una guerra contra su propio pueblo". "Se emplean fuerzas aéreas y helicópteros. La gente está muriendo. Se está derramando sangre", ha denunciado Medvédev.

Agregó que "el empleo de la fuerza en el sureste de Ucrania es un signo de la incapacidad criminal de las autoridades de facto de Kiev", un Gobierno al que Moscú no reconoce.

Los responsables en Kiev, añadió, han decidido optar por esa operación, en vez de cumplir con los acuerdos de Ginebra del 17 de abril adoptados por Estados Unidos, Rusia, Ucrania y la Unión Europea para reducir la tensión. EFE

En un comunicado, la Cancillería rusa denunció, además, que entre las fuerzas que esta madrugada lanzaron la ofensiva para retomar el control de la ciudad de Slaviansk "fueron vistos extranjeros de habla inglesa".

El departamento encabezado por Serguéi Lavrov calificó de "inaceptable cualquier tipo de injerencia externa en los sucesos de Ucrania". "Recordamos a este respecto que Washington nunca desmintió con claridad anteriores evidencias sobre la presencia en Ucrania de miembros de una organización militar privada. Como se sabe, estas organizaciones militares privadas no trabajan en el extranjero sin el consentimiento del Departamento de Estado de EE UU", señala el texto. El Ministerio acusó a Kiev de emplear en la operación de las fuerzas armadas a "terroristas" del grupo ultranacionalista "Sector de Derechas" y exigió "el cese inmediato de la operación de castigo y de cualquier violencia contra su propio pueblo", así como "la liberación de los presos políticos y que se garantice a los periodistas plena libertad para trabajar".

El Ministerio de Defensa ucraniano ha informado de la pérdida de dos helicópteros en Slaviansk y de la muerte de dos militares. Por su parte, Arsén Avákov, ministro de Interior, afirma en Facebook que los terroristas emplearon artillería pesada, lanzagranadas y lanzamisiles antiaéreos.