Rusia prepara una ley para desconectar internet del mundo exterior y controlarlo mejor

El presidente ruso, Vladimir Putin. /Reuters
El presidente ruso, Vladimir Putin. / Reuters

Dotará al país de un sistema propio para casos como un boicot por parte de los grandes servidores mundiales, posibles nuevas sanciones internacionales o ataques cibernéticos masivos

RAFAEL M. MAÑUECO Corresponsal en Moscú

La Duma, la Cámara Baja del Parlamento ruso, aprobó este martes en primera lectura, con 334 votos a favor y 47 en contra, un proyecto de ley para dotar al país de un sistema de internet propio para casos como un boicot por parte de los grandes servidores mundiales, posibles nuevas sanciones internacionales para aislar a Rusia de la red o ataques cibernéticos masivos.

En el borrador se indica que se trata de «garantizar la estabilidad» del funcionamiento de internet ante posibles contingencias. Pero va mucho más allá, ya que obligará a los operadores a adquirir costosos equipos que permitirán al Estado controlar mejor el tráfico en la red. Sus autores admiten que la idea es reducir el flujo de datos con el extranjero que manejan los usuarios rusos y conjurar posibles amenazas provenientes de Estados Unidos, en donde fue aprobada en 2018 una doctrina de ciberseguridad que señala a Rusia como nido de hackers y origen de todo tipo de ataques.

Las autoridades rusas llevan años aplicando medidas restrictivas en relación con el uso de internet. De hecho, están bloqueadas plataformas como LinkedIn o Dailymotion. También está vedado el acceso a una amplia lista de webs, por lo general vinculadas a organizaciones opositoras, y el ente ruso regulador, Roskomnadzor, practica una verdadera caza contra la red de mensajería Telegram, interrumpiendo a menudo su servicio o bloqueando cuentas concretas.

Con el pretexto de luchar contra esas amenazas externas, los operadores rusos deberán facilitar un «control centralizado» del tráfico por parte del Estado mediante la instalación de equipos cuya adquisición supondrá inversiones de decenas de millones de euros. Roskomnadzor verá además reforzadas sus prerrogativas y podrá bloquear directamente contenidos en la red, algo que por ahora sólo pueden hacer los operadores.

Las organizaciones y medios de comunicación opositores temen que Rusia acabe como China, con Roskomnadzor filtrando contenidos, lo que, según ellos, supondría un peligro directo para las libertades y la sociedad civil.

Dentro del Gobierno ruso y del Tribunal de Cuentas hay detractores de que la nueva normativa se termine adoptando al conllevar un coste elevado. El presidente de la Unión de Empresarios e Industriales de Rusia, Alexánder Shojin, advierte además de un posible «colapso» de la redes de comunicación del país. En declaraciones a medios rusos, Shojin cree además que Rusia dispone ya de infraestructura, en concreto once servidores raíz, que garantizarían sin ningún tipo de medida adicional el funcionamiento independiente de internet si fuera desconectada de la red mundial.

 

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