Un intercambio de misiles eleva la tensión entre Israel y Hezbolá

Una mujer graba con su teléfono los efectos provocados por los bombardeos israelíes en la zona fronteriza./REUTERS
Una mujer graba con su teléfono los efectos provocados por los bombardeos israelíes en la zona fronteriza. / REUTERS

Un ataque de la milicia chií contra un blindado hebreo es respondido por un bombardeo por las fuerzas hebreas en la frontera con Líbano

MIKEL AYESTARANCorresponsal. Jerusalén

La frontera entre Líbano e Israel vivió este domingo una tarde de intercambio de golpes entre Hezbolá y el Ejército hebreo. La milicia chií cumplió la amenaza lanzada por su secretario general, Hasán Nasralá, la semana pasada y atacó un blindado y un puesto de vigilancia en la localidad de Avivim. El grupo chií aseguró en un comunicado que el ataque causó «muerte o heridas a todos los ocupantes» del vehículo alcanzado, pero los israelíes lo desmintieron de forma inmediata. «No hay heridos. Hezbolá ha fallado», afirmó en declaraciones al diario 'Yedioth Aharonoth' el portavoz del Ejército, general de brigada Ronen Manelis.

«Las fuerzas de ocupación israelíes lanzaron a los alrededores de las localidades de Marun al-Ras, Aitarun y Yarun más de 40 cohetes de fragmentación o incendiarios, lo que provocó incendios» en esos sectores boscosos, informó poco después el Ejército libanés. Ésta fue la reacción de unos israelíes que estaban en máxima alerta desde que escucharan el último discurso de Nasralá, en el que anunció sus planes de vengar a sus dos milicianos muertos por fuego de Israel en Siria y la operación con drones contra su bastión al sur de Beirut.

La FINUL, la fuerza de mantenimiento de la paz de la ONU desplegada en el sur de Líbano, en la frontera con Israel, instó a los dos partes a «la mayor contención y que cesen cualquier actividad que ponga en peligro el cese de las hostilidades». En una situación similar ocurrida en enero de 2015 el fuego de represalia' de Israel tras ser atacado uno de sus blindados mató al cabo español Francisco Javier Soria Toledo, según concluyó la investigación elaborada por el organismo internacional. El casco azul falleció a causa del impacto de un proyectil de artillería de 155 milímetros de calibre contra el puesto de control en el que se encontraba desarrollando su labor de observación. Israel asumió la responsabilidades e indemnizó con 200.000 euros a la viuda e hija del militar en 2016, según revelaron fuentes próximas al caso al diario 'El País'. La FINUL cuenta con 11.155 efectivos, 600 de ellos españoles.

Calma tensa

La tensión en la frontera pareció decrecer con el paso de las horas, pero el primer ministro israelí, Benyamin Netanyahu, declaró a los medios locales que su país «decidirá el próximo paso dependiendo de la evolución de los acontecimientos». Su homólogo libanés, Saad Hariri, telefoneó al jefe de la diplomacia estadounidense, Mike Pompeo, y a un asesor del presidente galo, Emmannuel Macron, para pedir «la intervención de Estados Unidos, Francia y de la comunidad internacional» para calmar la situación.

En 2006 se libró una guerra de 33 días entre Hezbolá e Israel que se saldó con 1.200 muertos en Líbano, civiles en su mayoría, y 158 fallecidos en Israel, militares en gran parte. Desde entonces hay una tregua en la frontera, pero no así en Siria, donde la milicia chií combate junto al presidente Bashar el-Assad y, según los israelíes, supone también una amenaza para su seguridad.