Irán quiere a EE UU fuera del Golfo

El presidente iraní, Hasán Rohaní, rodeado de jefes militares, presidió un desfile en Teherán en el marco de la semana de la defensa. /AFP
El presidente iraní, Hasán Rohaní, rodeado de jefes militares, presidió un desfile en Teherán en el marco de la semana de la defensa. / AFP

En respuesta al anuncio de que EE UU enviará refuerzos militares a Arabia Saudí, Teherán avanza que presentará en la ONU un plan de paz

MIKEL AYESTARANCorresponsal en Jerusalén (Israel)

Irán se prepara para convertirse en uno de los grandes protagonistas de la Asamblea General de Naciones Unidas, que comienza este martes, en un momento marcado por el aumento de tensión en el Golfo. «Vamos a Nueva York con el eslogan de 'Una coalición por la esperanza' y la 'Iniciativa de paz de Ormuz'. Vamos a proponer un plan en Naciones Unidas que se basa en el hecho de que Irán, con la ayuda de los países de la región, puede garantizar la seguridad en el golfo Pérsico y en el estrecho de Ormuz», anunció Hasán Rohaní.

Una respuesta directa al anuncio de Estados Unidos de enviar refuerzos militares a la zona para apoyar a Arabia Saudí tras el reciente ataque sufrido en dos plantas petrolíferas del norte del país, una acción que ha tenido un efecto global por el incremento del precio del petróleo. Donald Trump pretende crear una nueva fuerza internacional para proteger la navegación en el Golfo, una estrategia que, según Rohaní, «puede causar problemas. Si realmente quieren seguridad en nuestra región, tienen que irse de ella».

Este plan de paz iraní, del que no se hicieron públicos detalles, se conocerá en el mismo escenario en el que los saudíes intentarán mostrar al mundo pruebas concluyentes sobre el papel jugado por Irán en los ataques contra sus plantas petroleras. «Responsabilizamos a Irán porque estos misiles y drones que fueron lanzados a Arabia Saudí fueron fabricados y entregados por Irán», declaró el ministro de Exteriores del reino, Adel al-Jubeir, a la CNN. Advirtió además de que «lanzar un ataque desde su propio territorio, si ese fuera el caso, nos pondría en una categoría diferente. Sería considerado un acto de guerra».

Despliegue «disuasorio»

La navegación en el Golfo es clave para la economía mundial porque por él sale cada día más del 30% de la producción mundial de crudo. Antes de los bombardeos de las instalaciones saudíes, seis superpetroleros fueron atacados durante el verano y hasta ahora no se ha podido aclarar la autoría de unas acciones de las que iraníes y saudíes se acusan mutuamente. Otro buque, el británico 'Stena Impero', permanece retenido por las autoridades de la república islámica desde el 19 de julio bajo la acusación de «no respeto» del código marítimo internacional. Los medios locales especulan con su inminente liberación.

El secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, calificó la decisión de enviar refuerzos como un paso más en «nuestra misión de evitar la guerra», por lo que la medida tendría un objetivo «disuasorio». En Teherán la lectura fue bien diferente y el jefe de la Armada, almirante Hosein Janzadi, adelantó que «en el caso de que haya cualquier error de cálculo o agresión por parte del enemigo, la Armada, junto a las demás Fuerzas Armadas del país, tendrá la reacción más destructiva en el menor tiempo posible». Los iraníes ya derribaron en junio un dron MQ-4C Triton de EE UU al que acusaron de haber violado su espacio aéreo en una acción «ilegal y provocadora, según el comunicado del Ministerio de Exteriores.