Trump pide más dinero para el muro en los nuevos presupuestos

Donald Trump. /AFP
Donald Trump. / AFP

El Ejecutivo exige otros 3.600 millones de dólares para devolverle al Departamento de Defensa lo que le ha arrebatado

MERCEDES GALLEGOCorresponsal en Nueva York (EE UU)

El muro no desaparecerá de la actualidad. Donald Trump llegó a la presidencia aferrado a esa promesa y piensa seguir defendiéndola de cara a su reelección el año que viene. En los nuevos presupuestos que la Casa Blanca ha enviado al Congreso para el año fiscal que empieza en octubre el mandatario pide 8.600 millones de dólares para construirlo.

La cifra supera con mucho los 5.700 millones que había pedido para este épico muro en los presupuestos anteriores, y que el Congreso no le concedió ni después de forzar el cierre de gobierno más largo de la historia por falta de fondos para financiarlo. El mandatario acabó por declarar el mes pasado una emergencia nacional en la frontera como excusa para poder apropiarse de partidas económicas adjudicadas al Pentágono y al Tesoro. Desafiante, el Ejecutivo exige en los nuevos presupuestos otros 3.600 millones de dólares para devolverle al Departamento de Defensa lo que le ha arrebatado. Entre los proyectos a los que estaban destinados destaca el de reparar las viviendas de familias militares, lo que no había sentado bien entre los conservadores.

El muro ha vuelto a acaparar la atención «porque el presidente sabe que es lo que enciende a sus bases», advirtió el presidente del Comité Presupuestario de la Cámara Baja John Yarmuth. Pero lo que a él le llamaba la atención eran los recortes que introduce en educación, sanidad, transporte, programas sociales, ayuda exterior y medioambiente. Es este último apartado el que se lleva el mayor tijeretazo, con una reducción del 32% para los presupuestos de la Agencia de Protección Medioambiental. Trump no cree en el calentamiento global ni en el papel regulador del estado. Romper con los acuerdos de París fue una de las decisiones más sonadas de su primer año de gobierno. Tras bambalinas ya se producía la desmantelación de la EPA, en la que puso al frente a uno de sus mayores críticos y 'lobista' de la industria petrolera, Scott Pruitt.

Por el contrario, el gasto militar experimentó el mayor incremento en tiempos de paz. Paradójicamente, después de presumir de ello y exagerarlo como el mayor de la historia, el mandatario cambió de opinión y atacó la «carrera militar» desatada con Rusia y China, «en la que EE UU gasta 716.000 millones de dólares, ¡una locura!», tuiteó.

En estos presupuestos de 4,7 billones que pueden seguir discutiéndose el año que viene, cuando ya haya empezado la campaña electoral, el objetivo es congraciarse con los conservadores fiscales al denunciar el aumento del déficit que alcanza ya 1,1 billón. Por eso, recorta por primera vez 845.000 millones al seguro público para jubilados conocido como Medicare, pero sigue aumentando el del Pentágono, que este año es de un 5% más que en 2018.

El otro beneficiado será el Departamento de Veteranos, con 80.200 millones para gastos médicos y, faltaría más, el de Seguridad Doméstica, que recibiría 478 millones para contratar a 1.750 agentes fronterizos para seguir patrullando la línea con México y otros 2.700 millones para construir centros de detención en la frontera.