El mundo deja en tierra el Boeing 737 MAX 8

El mundo deja en tierra el Boeing 737 MAX 8

China decide prohíbe operar los aviones de este modelo ante las sospechas de que el accidente de Ethiopian y el de Lion Air estén relacionados con un fallo de diseño.

ZIGOR ALDAMAPekín

Más vale prevenir que curar. Un creciente número de países está echando mano del refranero y, tras el accidente del vuelo ET320 de Ethiopian Airlines, ayer comenzaron a dejar en tierra sus flotas de Boeing 737 MAX 8, el aparato siniestrado a pocos kilómetros de Addis Abeba en su ruta a Nairobi. China, uno de los principales clientes de la última versión del avión más vendido de la marca estadounidense, fue la primera que le prohibió alzar el vuelo.

Aunque es demasiado pronto para determinar las causas del suceso, en el que han perecido los 157 ocupantes de la aeronave, la Administración China de Aviación Civil trazó paralelismos entre el siniestro del Boeing de Ethiopian y el que operaba el vuelo JT610 de Lion Air, que se estrelló el pasado 29 de octubre en Indonesia. Pocas horas después, otros países, incluidos Marruecos o las propias Indonesia y Etiopía, tomaron la misma decisión.

Sin duda, algunas similitudes saltan a la vista: ambos aviones pertenecen a la misma serie de 737, los dos habían sido fabricados hacía muy pocos meses -el modelo se estrenó en 2017-, y ambos se estrellaron poco después del despegue. Según diferentes fuentes aeronáuticas, los capitanes de los dos Boeing alertaron a los controladores aéreos de que sufrían problemas con el avión, aparentemente después de recibir información errónea sobre la velocidad, y fueron autorizados a regresar al aeropuerto de origen. Desafortunadamente, ninguna de las tripulaciones lo logró.

Diferentes testigos afirman que vieron llamas en la parte posterior del avión de Ethiopian, mientras que varios pescadores aseguraron que el de Lion Air se estrelló contra el mar en completo silencio. Sin duda, todo podría ser una macabra casualidad. Pero, tras el accidente de Indonesia, diferentes expertos criticaron que Boeing estuviese tratando de esconder un fallo de diseño, y, aunque el deficiente mantenimiento de la aerolínea fue clave, el fabricante estadounidense terminó reconociendo que el 737 MAX 8 de Lion Air había sufrido un problema en las sondas de ángulo de ataque.

«Como resultado del fallo de estas sondas, el compensador del estabilizador de cola se movió en una dirección haciendo que el avión cabecease poniendo el morro hacia abajo», explicó a este diario Rubén Emilio Bombín, un capitán bilbaíno empleado en China. Habrá que esperar a que se lean las cajas negras del avión de Ethiopian, que recogen los datos y las conversaciones del vuelo y que fueron recuperadas ayer, para determinar si ambos casos guardan relación o no.

De esas conclusiones dependerá uno de los programas más exitosos de Boeing, que ahora vive su peor crisis desde la protagonizada por otro de sus aviones más modernos, el 787 'Dreamliner'. En el caso de aquel aparato, todas las unidades que operaban en el mundo fueron retiradas del servicio en 2013 después de que varias baterías se incendiasen en pleno vuelo. Pero en ningún caso se produjo un accidente mortal. Boeing fue capaz de rediseñar las baterías y logró que los 'Dreamliner' remontasen el vuelo. Ahora, no obstante, la compañía parece mantenerse a la expectativa y no ha emitido ninguna recomendación o directiva nueva relativa al 737 MAX 8.

De momento, en todo el mundo están operativos unos 300 aparatos de esta serie -ninguno en aerolíneas españolas-. Y el número de pedidos supera las 5.000 unidades, razón por la que cualquier problema en el avión puede suponer un batacazo para Boeing mayor que el sufrido por Airbus a raíz del fin del programa del A-380 'superjumbo'. De momento, ayer en China una treintena de vuelos tuvieron que ser cancelados porque no había aparatos de repuesto para los 737 MAX 8 que los iban a operar, y en otros 259 una docena de aerolíneas tuvieron que buscar un sustituto.

El Boeing estrella de pasillo único, que en su configuración más densa puede transportar a más de 200 pasajeros, se diferencia fácilmente diseño de sus versiones más antiguas por el doble 'winglet' -los dispositivos de punta de ala que parecen 'doblarla' en el extremo- superior e inferior. Según afirma el fabricante americano, las versiones MAX -que se enumeran de la 7 a la 10- utilizan los materiales más avanzados, permiten un mayor ahorro de combustible, y ofrecen una autonomía de vuelto que supera los 7.000 kilómetros en la versión MAX 7. De hecho, varias aerolíneas lo utilizan en vuelos trasatlánticos.

Más información