El FMI esperará a las elecciones del 27 de octubre para librar el último pago a Argentina

Mauricio Macri./EP
Mauricio Macri. / EP

MARCELA VALENTEBuenos Aires

Con diplomacia para evitar reacciones bruscas de los mercados, el Fondo Monetario Internacional (FMI) sugirió este jueves que no habrá nuevos desembolsos del megapréstamo otorgado a Argentina hasta después de las elecciones del 27 de octubre, cuando se prevé que el presidente, Mauricio Macri -que tomó un crédito de 52.100 millones de euros en 2018- será derrotado por su opositor, el peronista Alberto Fernández.

El portavoz del organismo, Gerry Rice, admitió que fue «difícil encontrar un avance rápido» con Argentina, hoy el principal deudor del organismo. La declaración, emitida después de reuniones del Gobierno de Macri con autoridades del FMI, confirma tácitamente que no habrá por ahora un desembolso de 4.940 millones esperado para mediados de este mes y necesario para cancelar vencimientos de deuda de este mismo año.

Rice aseguró que el Fondo no relega a Argentina y que las relaciones entre el país y el organismo no están congeladas. Pero es evidente que las gestiones se ralentizaron, justo cuando el país afronta una sostenida pérdida de reservas y de depósitos bancarios.

Debido al descalabro económico financiero que comenzó en 2018, el FMI otorgó a Argentina un rápido y generoso préstamo, desembolsó ya el 78% del crédito y se esperaba una nueva cuota en septiembre. Pero las gestiones encallaron tras las primarias de agosto, en las que Fernández ganó a Macri por una amplia ventaja. El resultado anticipa que el próximo presidente electo sería Fernández.

Presión en vano

El ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, había dicho en agosto que el giro de 4.940 millones era «necesario» para cumplir el plan previsto. Esta semana viajó a Washington con el presidente del Banco Central, Guido Sandleris, y se reunió con el director interino del Fondo, David Lipton. Macri, que había acudido a la Asamblea de ONU, pasó por el encuentro para reforzar la reclamación. Pero fue en vano.

Una vez ratificada como flamante directora general en sustitución de Christine Lagarde, la búlgara Kristalina Georgieva recibió a Lacunza y afirmó que Argentina «está en lo alto de las prioridades del Fondo». No es para menos: su principal deudor está al borde de una suspensión de pagos que podría derivar en una refinanciación de sus compromisos.