La crisis política de Argentina amenaza la tregua cambiaria entre el peso y el dólar

Una mujer y su hijo reciben comida este jueves durante una movilización contra el gobierno de Mauricio Macri por la crisis económica en Buenos Aires. /Efe
Una mujer y su hijo reciben comida este jueves durante una movilización contra el gobierno de Mauricio Macri por la crisis económica en Buenos Aires. / Efe

Envuelto en rumores de renuncia, peleas internas y cambios de gabinete, Macri está adoptando medidas controvertidas para frenar el impacto de la subida de precios

MARCELA VALENTEBuenos Aires (Argentina)

A medida que el mercado financiero argentino recupera cierta calma, la tensión política pone al gobierno de Mauricio Macri contra las cuerdas. Envuelto en rumores de renuncias, peleas internas e inminentes cambios de gabinete, Macri está adoptando medidas controvertidas para intentar neutralizar el impacto de la devaluación en la subida de precios. En este contexto ya delicado, un expresidente del Banco Central lo acusó este viernes de provocar la devaluación del lunes para responsabilizar luego del descalabro a la oposición que le ganó las primarias el domingo.

El expresidente del Banco Central Martín Redrado declaró este viernes que el presidente ordenó el lunes a la entidad «soltar el volante» y «dejar que el dólar se vaya adonde se tenga que ir de manera que los argentinos aprendan a quién votaron». Según Redrado, que presidió la autoridad monetaria entre 2004 y 2010, miembros del actual directorio con los que mantiene contacto le confesaron que recibieron la «instrucción política» el lunes de no intervenir con la venta de reservas como era habitual en el último año en caso de crisis cambiaria.

La revelación de Redrado, considerada «irresponsable» por un ministro de Macri, coincide con la inexplicable falta de reacción del Banco Central durante la turbulencia cambiaria del lunes.

El domingo 11 de agosto, el candidato opositor Alberto Fernández le ganó a Macri con un 47% de los votos en las elecciones primarias, frente al 32% que logró el actual presidentes. Las generales son en octubre pero la ventaja obtenida por Fernández permite anticipar que el mandatario ha perdido la oportunidad de ser reelecto. Desde la misma noche electoral, los mercados reaccionaron de manera negativa. Inversiones en pesos se dolarizaron y los dueños de bonos y acciones argentinas se apuraron a vender. Ante la pasividad total del Banco Central en las primeras horas del lunes, el dólar pasó de 46 a 60 pesos.

Caída inédita de las acciones

El lunes a la tarde, Macri, en rueda de prensa, se mostró ofuscado por el resultado electoral y dijo que la debacle de los mercados, que incluyó una inédita caída de las acciones, era «una muestra de lo que puede pasar» si en octubre gana la oposición peronista. Consideró que esa fuerza debería «hacer una autocrítica», pues «no tiene credibilidad de los mercados».

El rechazo que provocó el mandatario con sus palabras y las críticas de sus aliados lo hicieron retroceder dos días después. Con una apariencia más calmada, el miércoles pidió disculpas por cuestionar a quienes votaron a la oposición, anunció medidas de alivio para mitigar el impacto de la devaluación y llamó por teléfono a Fernández para tranquilizar a los mercados.

Tras el diálogo, Fernández dijo que en caso de ganar las elecciones de octubre reconocerá las deudas contraídas, aunque aclaró que por ahora es solo un candidato que ni siquiera ganó la primera vuelta. Ayer fue otro día de sosiego en el mercado cambiario, con el dólar cerrando la jornada en 57 pesos.

Esta tregua no ha evitado que el Gobierno haya quedado inmerso en una crisis política que pone en duda su continuidad. Sus colaboradores y aliados se acusan mutuamente por la inesperada derrota que se reflejó en 22 de las 24 provincias del país. Hay fuertes rumores que van desde la amenaza de renuncia de Macri, a cambios en el gabinete. Una de las razones de estos cambios estaría relacionado con el desacuerdo de algunos ministros con las medidas de corte populista que está adoptando el Gobierno para recuperar apoyos perdidos en las primarias.

A pesar de la debilidad fiscal de la Administración, Macri anunció el pago de sumas fijas a trabajadores, financiamiento para las deudas de pequeñas empresas, aumento en las becas estudiantiles y en las transferencias a los más pobres.

Además agregó un polémico congelamiento del precio del combustibles por 90 días, sin el acuerdo de las empresas, una inédita eliminación del IVA de 13 alimentos básicos hasta fin de año y estudia la absorción por parte del estado del sobrecosto que tendrá la crisis en las cuotas de los créditos hipotecarios.