La crisis argentina hace temblar la región

Las protestas se han sucedido durante toda la semana a medida que las bolsas se desbocaban y el cambio con el dólar subía sin control./EFE
Las protestas se han sucedido durante toda la semana a medida que las bolsas se desbocaban y el cambio con el dólar subía sin control. / EFE

Brasil amenaza con abandonar el bloque de Mercosur en caso de una victoria del peronismo en las elecciones de octubre

MARCELA VALENTE

Lejos de contribuir a la calma, las polémicas declaraciones del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, han logrado que la crisis política argentina -que ha seguido esta semana a la aplastante derrota del presidente Mauricio Macri en las primarias el domingo pasado- mute en una hecatombe de alcance regional que amenaza la continuidad del Mercosur, el bloque que integran Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay fundado hace 28 años. El candidato triunfante de Argentina, Alberto Fernández, tampoco se ha quedado atrás y ha respondido con nuevos denuestos a los agravios de Bolsonaro.

La crisis argentina se precipitó tras la victoria de Fernández sobre Macri por un 47% de los votos, frente al 32% que logró el actual presidente en las primarias para elegir candidatos a las generales de octubre. Fernández lleva como vicepresidenta a la exmandataria Cristina Fernández de Kirchner. La ventaja que consiguieron indica que Macri no tendría oportunidades de ser reelegido. Los mercados reaccionaron con pánico el lunes y las declaraciones de Bolsonaro descalificando a los ganadores contribuyeron poco a calmar los ánimos.

LA CLAVE

Advertencia de Bolsonaro.
«Argentina se está hundiendo en el caos y comienza a seguir el rumbo de Venezuela»
En la cuerda floja.
Los enviados del FMI visitan la próxima semana Buenos Aires para evaluar un nuevo desembolso

El brasileño advirtió del peligro de «un gobierno dictatorial en Argentina». Dijo que «si esa banda de delincuentes de izquierda» vuelve al poder, miles de argentinos emigrarían a Brasil como lo están haciendo los venezolanos. «Argentina se está hundiendo en el caos y comienza a seguir el rumbo de Venezuela», alertó. También criticó que Fernández haya ido a visitar al expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, preso desde abril de 2018.

Mayor inquietud generó el ministro de Hacienda de Brasil, Paulo Guedes, que lanzó una amenaza. Advirtió que «si (Cristina) Kirchner asume y quiere cerrar la economía, nos salimos» del Mercosur. Bolsonaro lo confirmó más tarde. Aseguró que Guedes está en sintonía con su pensamiento y que «si (el futuro Gobierno argentino) crea problemas, Brasil se saldrá del Mercosur».

Renuncia del ministro de Hacienda

El ministro de Hacienda de Argentina, Nicolás Dujovne, renunció este sábado a su cargo y será reemplazado por Hernán Lacunza, ministro de Economía de la provincia de Buenos Aires.

En la misiva de renuncia reproducida en el sitio web del diario La Nación, Dujovne se dijo «convencido de que, en virtud de las circunstancias, la gestión (de gobierno) necesita una renovación significativa en el área económica».

En plena crisis cambiaria, Fernández contraatacó. «No me gustan los bravucones ni las bravuconadas» dijo, y celebró que un «misógino, racista y violento» hable mal de él. Después intentó volver al eje. Dijo que «la relación con Brasil es mucho más importante que Bolsonaro». «Todos saben lo que opino, pero eso puede lastimar el vínculo con Brasil y eso lo tenemos que cuidar. Con Brasil nos vamos a llevar espléndido», diferenció. «Brasil va a ser siempre nuestro principal socio. Bolsonaro es una coyuntura en Brasil», señaló. Y volvió a atacar al mandatario brasileño: «Lo que le pediría es que deje a Lula libre y se someta a elecciones con Lula en libertad».

Principio de no injerencia

El opositor Partido Justicialista intervino para pedir a la Cancillería que proteste ante «la falta de respeto» del Gobierno brasileño a la voluntad soberana expresada en las urnas de Argentina y le reclamó que haga valer el principio de no injerencia. Pero el Gobierno de Macri, ocupado en mantener el barco a flote, ni siquiera respondió a la solicitud. No obstante Bolsonaro acabó bajando el tono. Fue después de que Lula lo criticara desde la prisión por disparar contra su «principal socio comercial y estratégico». El presidente de Brasil dijo entonces que estaba dispuesto a «hablar con el futuro presidente de Argentina» como habla con todos. Pero que para eso, Fernández «va a tener que dar una señal».

La crisis argentina, que es política, económica y financiera, se precipitó después de las primarias que dejaron a Macri en situación de debilidad. La crisis cambiaria, la caída de la Bolsa y el derrumbe de los bonos colocaron al país cerca del cese de pagos. Así lo confirmaron este viernes dos calificadoras de riesgo crediticio. A pesar de cierta tregua cambiaria al final de la semana, la economía y las finanzas están muy golpeadas. La próxima semana llega a Buenos Aires una misión del FMI para analizar si realiza un nuevo desembolso del préstamo de 57.000 millones de dólares (51.374 millones de euros) acordado por el Gobierno de Macri para sortear la suspensión de pagos en 2018.

La devaluación post electoral llevó elevó el dólar de 46 a 59 pesos -tras ubicarse por encima de 60 pesos- y ya está teniendo impacto en los precios. En plena recesión, con la caída de la producción y del consumo, el índice crecía por encima del 50% anual y con la nueva depreciación los supermercados vuelven a remarcar entre el 5 y el 25%. El Gobierno ha intentado contener las subidas eliminando el IVA a los alimentos, una decisión que redundará en un mayor agujero fiscal.

Piden que la campaña se suspenda «hasta recuperar la calma»

El candidato presidencial Roberto Lavagna, tercero más votado en las primarias del domingo, ha pedido esta semana al resto de aspirantes que suspendan la campaña hasta que el país recupere la «serenidad», y adelantó que su espacio político, Consenso Federal 2030, lo iba a hacer sin esperar a los demás. Para Lavagna, de origen peronista, «el Gobierno nacional y su principal oposición en el juego amigo-enemigo deben postergar por semanas el campañismo electoral que desarrollan y que les impide ver con nitidez la gravedad de la crisis». El candidato, que fue ministro de Economía tras la crisis de 2001, reclama al Gobierno un programa inmediato de «emergencia alimentaria y sanitaria» y una «mesa de consenso» para dar rápidas soluciones «a los más humildes».