Bolsonaro navega en un mar de contradicciones

Una fuerte vigilancia policial presidió el encuentro que celebraron este martes en Río de Janeiro Bolsonaro y Guedes./REUTERS
Una fuerte vigilancia policial presidió el encuentro que celebraron este martes en Río de Janeiro Bolsonaro y Guedes. / REUTERS

El equipo del presidente parece sorprendido de su victoria y evidencia la ausencia de un plan de actuación inmediato

MARCELA VALENTECorresponsal. Buenos Aires

Discrepancias internas, disculpas por exabruptos e incongruencias respecto de temas clave fueron la constante en las últimas 48 horas dentro del equipo que rodea al presidente electo, el ultraderechista Jair Bolsonaro. Como si se tratara de una victoria inesperada, sus colaboradores improvisan, incurren en contradicciones, se desmienten unos a otros o hacen declaraciones virulentas de las que luego tienen que retractarse.

El futuro ministro de Hacienda, Paulo Guedes, se disculpó este martes por sus desaires con Argentina y los demás socios de Brasil en Mercosur (Uruguay y Paraguay). Guedes había asegurado que «no serían prioridad» en la nueva agenda. El posicionamiento, que sorprendió a la cancillería de Buenos Aires, había coincidido con lo dicho por otro futuro funcionario, Onyx Lorenzoni. Designado como eventual jefe de la Casa Civil, Lorenzoni había anunciado que Bolsonaro viajaría a Chile, Estados Unidos e Israel. La gira rompía con la tradición de los presidentes brasileños que hacen su primera visita a Argentina. No obstante, este martes Gustavo Bebianno, presidente del PSL, el partido de Bolsonaro, aseguró que «no hay nada confirmado. Ni el viaje a Chile ni a ningún otro lado».

Más tarde el presidente electo negó que piense en «implosionar Mercosur» y Guedes relativizó sus ofuscadas palabras del domingo. «Pido disculpas, no quise en ningún momento desmerecer a Argentina o a Mercosur», aclaró. Se justificó en que fueron palabras expresadas al calor del triunfo y admitió que «no sabía qué responder» cuando fue requerido por la prensa.

Otro que debió disculparse fue el asesor de prensa de Bolsonaro, Eduardo Guimaraes. En la noche del triunfo envió un exabrupto al grupo de whatsapp de periodistas y productores de radio y televisión con quienes mantenía contacto. «¿No estaba casi empatado? Ustedes son los mayores embusteros del periodismo de Brasil. Basura», les dijo. Este martes, admitió estar «insatisfecho» con sus modales. Reconoció que actuó en forma «ruda y equivocada», utilizando «palabras totalmente inadecuadas».

Ataque a la prensa

Pero mientras él se disculpaba su jefe desafiaba al 'Folha de Sao Paulo', que en los últimos días de la campaña denunció el uso de noticias falsas. «Ese diario se terminó, no tiene más prestigio, casi todo lo que dijeron sobre mí son mentiras y si se comporta de esa manera indigna no tendrá apoyo del Gobierno federal», advirtió el futuro presidente.

Los hombres ya designados para acompañar al futuro mandatario tuvieron discrepancias y hasta un cruce de lanzas. Lorenzoni había dicho que «no veía apuro» en aprobar este año la reforma de las pensiones, la más esperada por los mercados financieros. Pero Guedes lo mandó a callar. «El político hablando de economía es como si yo hablara de política. No va a funcionar», advirtió. Guedes reiteró que el cambio de sistema «es una prioridad» del nuevo Gobierno porque el actual es «como un avión con cinco bombas a bordo que va a explotar en cualquier momento», exageró.

En cuanto a la designación de ministros, Bolsonaro confirmó que entre los candidatos para el gabinete está el juez Sergio Moro, que centralizó la investigación de corrupción conocida como 'Lava Jato' y es el responsable de la condena a Luiz Inacio Lula da Silva en primera instancia. «Es una persona excepcional», dijo el presidente electo, que pretende convidarlo para asumir como ministro de Justicia o como juez del Supremo Tribunal Federal.

Más información:

Temas

Brasil

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos