Alemania suspende la venta de armas a Riad

Angela Merkel. /Efe
Angela Merkel. / Efe

La medida unilateral del Gobierno de Berlín se suma a las sanciones contra 18 ciudadanos saudíes anunciadas en coordinación con París

JUAN CARLOS BARRENABerlín (Alemania)

Alemania no está dispuesta a hacer la vista gorda ante la relación de Arabia Saudí con el asesinato del periodista Jamal Khashoggi. Mientras el presidente estadounidense, Donald Trump, duda a la hora de castigar a Riad para no poner en peligro los numerosos negocios que mantienen ambos países, el Gobierno de la canciller federal, Angela Merkel, considera que el crimen no debe quedar impune y anunció medidas diplomáticas y económicas contra el país árabe.

El titular germano de Exteriores, Heiko Maas, comunicó este lunes, en coordinación con París, sanciones contra 18 ciudadanos saudíes a los que, entre otras cosas, se les prohíbe viajar al espacio Schengen. Se trata de los 15 miembros del comando que presuntamente asesinó a Khashoggi en el Consulado de su país en Estambul, el cónsul general en esa legación, y los dos altos funcionarios de seguridad que desde Riad organizaron y ordenaron la ejecución del disidente árabe el pasado 2 de octubre.

Además, Alemania en solitario ha decidido la suspensión de todas las exportaciones de armas a Arabia Saudí, también de aquellas ya aprobadas y que estaban a punto de ser enviadas al país comprador. Hasta ahora, Berlín había comunicado la paralización de nuevos permisos de exportación y que estudiaría el proceder con los ya concedidos. Pero un portavoz del ministerio de Economía señaló que el Gobierno federal había decidido prohibir a partir de hoy toda exportación o suministro de armas a Riad y que hará uso de «distintos instrumentos» para obligar a las empresas afectadas a renunciar al envío del material bélico.

En peligro, 300 empleos

Arabia Saudí era hasta ahora el principal destino de las exportaciones de armas alemanas. Tan solo en el primer trimestre de este año alcanzaron un volumen de 161,8 millones de euros. El portavoz ministerial no quiso precisar qué empresas se verán afectadas, pero sin duda una de ellas serán los astilleros Lürssen, que deben entregar aún 20 patrulleras, de las que dos se encuentran listas para la travesía. Lürssen había comenzado además en sus astilleros de Mecklemburgo-Antepomerania la construcción de otros ocho grandes navíos. La suspensión de estos encargos por las autoridades alemanas ponen en peligro 300 puestos de trabajo.

Berlín no ha comunicado hasta cuándo durarán estas sanciones, que intenta que practiquen igualmente otros socios de la Unión Europea, aunque hasta ahora no ha logrado convencerlos. El presidente francés, Emmanuel Macron, había rechazado tajantemente aplicar este tipo de castigo contra Riad para no poner en peligro su propia industria armamentística. La medida fue, sin embargo, celebrada por los partidos de oposición alemanes. Tanto los liberales como La Izquierda y Los Verdes expresaron su apoyo a la decisión del Gobierno.

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