Ucrania pide a la población que abandone las ciudades rebeldes antes del ataque

Un soldado ucraniano. /
Un soldado ucraniano.

Las fuerzas gubernamentales se disponen a lanzar el asalto final sobre el bastión separatista tras aislarlo de Lugansk

AGENCIASKIEV

Las autoridades ucranianas han instado este lunes a la población de Donetsk y Lugansk a abandonar esas ciudades rebeldes antes de la ofensiva que las fuerzas gubernamentales piensan lanzar contra las posiciones de los insurgentes prorrusos. "Nos dirigimos a la población civil para que abandone provisionalmente estas ciudades, ya que allí tendrá lugar una operación para su liberación y para la eliminación de los terroristas", declaró el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa ucraniano, Andréi Lisenko, en rueda de prensa.

Los prorrusos dicen haber entregado todos los restos de víctimas del avión malasio

Los separatistas prorrusos han asegurado que ya han entregado a las autoridades ucranianas los restos mortales y pertenencias de todas las víctimas del vuelo MH17 de Malaysian Airlines, derribado hace casi un mes en el este de Ucrania, en una zona controlada por los rebeldes.

"Se han localizado los restos de todos los fallecidos. Hemos encontrado los cuerpos de aquellas personas que llevaban mucho tiempo bajo fragmentos del avión. Ya hemos entregado los restos a la parte ucraniana", ha señalado a Interfax el viceministro primero de la autoproclamada república popular de Donetsk, Andréi Purguín.

El 'número dos' de los sublevados que actúan en la región ucraniana donde se produjo el siniestro aseguró que los milicianos han trasladado en coches a la vecina región de Járkov, controlada por Kiev, tanto los restos de todos los fallecidos como sus objetos personales. "En el lugar del siniestro ya no quedan restos mortales. (...) Ya no hay nada, sólo restos del avión", ha apuntado Purguín, que también ha dicho que junto al zona de la catástrofe "continúan los combates" entre los separatistas y las tropas ucranianas.

Lisenko aseguró que el Gobierno está dispuesto a ofrecer cualquier medio de transporte necesario para que los civiles huyan de ambas ciudades a través de corredores seguros. Al mismo tiempo, negó que el Ejecutivo de Kiev se proponga recurrir a la artillería pesada para atacar las principales plazas fuertes de los rebeldes. "Nosotros no hacemos como los militares rusos en el Cáucaso: no bombardeamos las ciudades hasta sus cimientos para poder entrar y poner la banderita", subrayó.

Las fuerzas gubernamentales intentan desde el pasado fin de semana romper la franja rebelde que une las regiones de Donetsk y Lugansk y que pasa por el bastión de Krasni Luch, escenario de encarnizados combates. Según Kiev, la conquista de Krasni Luch (Lugansk) supondría el bloqueo de abastecimiento a los separatistas por parte de Rusia.

Otro de los objetivos de la ofensiva ucraniana son las localidades situadas en las inmediaciones de la zona donde el 17 de julio cayó el avión malasio con 298 personas a bordo, las últimas vías de comunicación entre las dos regiones prorrusas, en territorio de Donetsk. Lisenko también informó de que 568 militares ucranianos han muerto, seis en las últimas 24 horas, desde el inicio en abril pasado del conflicto armado contra los separatistas.