Compran en Ucrania con las tarjetas de las víctimas del MH17

Algunos objetos personales de los pasajeros del MH17. /
Algunos objetos personales de los pasajeros del MH17.

La Asociación de Bancos de Holanda ha denunciado que las tarjetas de los ocupantes del MH17 de Malaysia Airlines han sido utilizadas después del derribo

REDACCIÓNMadrid

Hay gente que busca sacar un beneficio de las desgracias ajenas. Eso es lo que ha ocurrido con la tragedia del avión de Malaysia Airlines que fue derribado el pasado 17 de julio en Ucrania por un misil de los prorrusos y en el que fallecieron los 298 ocupantes que viajabn en él con destino a Kuala Lumpur. Alguno de los soldados que llegaron al lugar donde cayó el avión y que custodiaron el aparato durante varios días hasta la llegada del equipo forense internacional, han robado objetos personales de alguno de los pasajeros, entre ellos tarjetas de crédito.

La esposa de Cameron Dalziel, el piloto sudafricano que murió en la tragedia del avión, ha denunciado que las tarjetas de crédito estaban siendo usadas por los rebeldes tras el siniestro. La mujer, Reine Dalziel, hizo esta denuncia tras comprobar que se habían realizado compras en territorio ucraniano después de que el avión en el que viajaba su marido fuera derribado. Posteriormente y ante el aumento de denuncias similares, la Asociación de Bancos de Holanda indicó que las tarjetas de los ocupantes del avión habían sido robadas y utilizadas, por lo que se tomaron medidas para anularlas y evitar así su uso fraudulento.

Además de las tarjetas de crédito, otros familiares de las víctimas del siniestro del MH17 denunciaron que llamaban a los teléfonos celulares de sus seres queridos y eran atendidos por los separatistas. Además, el Gobierno de Ucrania ya había acusado a los milicianos prorrusos de llevarse 38 cuerpos de los fallecidos y desveló que Rusia había tratado de ayudar a los separatistas "a destruir las pruebas de un crimen internacional".

Las denuncias por parte de familiares de las víctimas y autoridades ucranianas hablan de que "los prorrusos habían robaron todo el dinero en efectivo, joyas, teléfonos móviles y tarjetas de crédito de los pasajeros del Boeing-777 y que también habían recolectado y robado la chatarra de aluminio del fuselaje del avión".

Esta actitud de los prorrusos se suma al maltrato que han dado a los cadáveres hasta la llegada de los observadores de la OSCE y los forenses holandeses. Los cadáveres se hallaban tirados en el suelo, apilados en un tren de mercancías y trasladados en camiones de basura. Unas imágenes que han provocado la indignación de la comunidad internacional y, por supuesto, de las familias.