Vecinos de Quart denuncian el ruido diario de camiones frigoríficos en una zona residencial

El polígono industrial próximo a la zona residencial Gran Manzana. / lp
El polígono industrial próximo a la zona residencial Gran Manzana. / lp

Los residentes, además de sufrir estas molestias, alertan del riesgo de incendio por la acumulación de neumáticos en el solar

VANESSA HERNÁNDEZQUART DE POBLET.

Vecinos de la zona residencial Gran Manzana, en Quart de Poblet, denuncian los riesgos y las molestias que generan los camiones de gran tonelaje que acceden al polígono industrial, próximo al bloque de viviendas. Según dichas fuentes, tienen que «soportar ruidos diarios» porque, al ser vehículos frigoríficos, sus mecanismos tienen que estar en marcha para mantener refrigerada la mercancía.

«Este bullicio se acrecienta temprano, cuando los transportistas entran al área empresarial y estacionan los furgones sin apagar el motor», apuntan los residentes. En este sentido, afirman que han presentado varias quejas vecinales. «Hemos llamado a la Policía Local en varias ocasiones y, después de varios intentos fallidos, fuimos al Consistorio a reclamar una solución», apuntan.

En esta línea, indican que ninguna de las partes implicadas pone remedio a esta situación. «Los agentes, los propietarios de las parcelas y el gobierno hacen caso omiso a nuestras peticiones», señalan.

Problemas ambientales

Asimismo, dichas fuentes subrayan que este «aparcamiento» lleva asociado problemas medioambientales. «Además del ruido, estos vehículos expiden demasiado humo, generando una gran contaminación en el entorno», destacan.

Sin ir más lejos, desde la oposición argumentan que esta área, y la concentración de estas furgonetas frigoríficas en dicha zona vulnera la normativa urbanística. Indican que esta actividad comercial y el uso que se hace de estos terrenos «no son compatibles e incumplen con lo establecido en la modificación del artículo número 10 del Plan General de Ordenanza Urbana (PGOU), que fue aprobada por el pleno del Ayuntamiento». En este sentido, este documento determina que la utilización del solar no debe generar las molestias de una ubicación en el interior del suelo residencial.

Sin embargo, según los residentes de esta zona, además de que estas actividades tienen un efecto negativo sobre el territorio y el cambio climático, tienen que convivir con niveles de ruido que pueden sobrepasar los límites sonoros permitidos (decibelios). «En verano padecemos más este bullicio porque es necesario abrir las ventanas. La concentración de estos vehículos supone que en cualquier momento puedas escuchar ruidos molestos», apuntan.

Preocupación

Otro de los problemas a los que se enfrentan los vecinos de la zona Gran Manzana es la existencia del depósito de llantas que hay en dicho polígono industrial.

«A escasos veinte metros hay decenas de neumáticos acumulados. Cada día vienen remolques colmados para descargar más llantas», subrayan. Este hacinamiento preocupa a los habitantes por el riesgo de incendio que genera la presencia de este material. «El caucho de la rueda es un producto potencialmente contaminante, se quema enseguida», afirman. Por su parte, fuentes municipales destacan que es un polígono industrial y que el uso está regulado.

En esta línea, aseguran que la prestación de servicios de esta área cumple con la normativa urbanística. «Hemos implantado medidas para solucionar la problemática del ruido», indican. Asimismo, subrayan que el tránsito de camiones de gran tonelaje está restringido. «Los furgones tienen que acceder desde la vía de servicio A-3, hemos acotado la entrada desde el casco urbano, concretamente la avenida Conde de Rodezno», informan. Desde el Ayuntamiento insisten en que han habilitado las medidas oportunas para paliar las molestias. «Es una superficie empresarial que cumple los requisitos urbanísticos, entendemos las quejas, pero no podemos cerrarla», apuntan.

Por otra parte, destacan que siempre han valorado las demandas vecinales relacionadas con dicha superficie para actuar en consecuencia. No obstante, subrayan que «hace mucho tiempo que los vecinos no presentan ninguna reclamación», concluyen.