Torrent instala cerca de 600 sensores para medir la contaminación acústica y ambiental

Unos operarios instalan los sensores para medir el ruido en una farola delante del ayuntamiento. / a. d.
Unos operarios instalan los sensores para medir el ruido en una farola delante del ayuntamiento. / a. d.

La iniciativa se enmarca dentro del plan director de ciudad inteligente y cuenta con una inversión que ronda los 230.000 euros

ADA DASÍTORRENT.

La capital de l'Horta Sud comienza su transformación en una 'Smart City' con la instalación de sensores que permitirán, por ejemplo, alertar sobre la calidad del aire, la contaminación acústica o indicar cuántas plazas de aparcamiento hay libres. La semana pasada, el Ayuntamiento de Torrent comenzó a colocar estas redes, que suponen una inversión de 230.000 euros, y que servirán para incrementar la calidad de vida de los vecinos y mejorar los servicios.

Según el concejal del área de Modernización, Andrés Campos, la ciudad contará con «cerca de 600 sensores, una cantidad que es muy importante». La inversión para ello está cofinanciada con fondos europeos y municipales, dentro de la Estrategia de Desarrollo Urbano Sostenible (Edusi) y, además, en varios lotes se cuenta con ayudas del Instituto Valenciano de la Competitividad (IVACE).

La ciudad ya cuenta con sensores medidores del ruido que están ubicados en 20 farolas en los puntos más conflictivos, uno de ellos, ante las puertas del ayuntamiento, donde termina la avenida al VedaT y que registra más tráfico rodado. El objetivo es determinar el nivel de contaminación acústica que existe en la actualidad para después tomar las medidas pertinentes. Además, en el caso de que se produzcan denuncias relacionadas con este tema, los datos guardados permitirán realizar las comprobaciones necesarias.

A estos se añaden otros seis que medirán la humedad y la temperatura en las zonas de Par Central y el Hort de Trénor, y que, de igual forma, permitirán controlar y restringir el consumo de agua para el riego, utilizándola solamente cuando sea necesario. «El control de riego está automatizado y la apertura y el cierre de las válvulas dependerá de los datos recogidos por estos sensores», explica Campos.

La sensorización también permitirá calcular la contaminación ambiental. Para ello, se instalarán 15 sensores de calidad del aire y dos más de partículas que estarán conectados a un software cuyos datos ya pueden consultarse a través de la página web municipal, en la pestaña de 'indicadores ambientales'.

Desde esta aplicación, se pueden consultar cuáles son las rutas más saludables dependiendo del momento del día, en cuanto a la concentración de contaminación y otros elementos diseminados en el aire como, por ejemplo, el polen. De esta forma, una persona que tenga alergia a este elemento puede evitar las zonas donde haya mayor concentración.

La red de sensores se utilizar para mejorar servicios como es el caso de la recogida de residuos. Su instalación en 280 contenedores de basura pretende controlar en todo momento el estado en el que se encuentran, si están medio llenos o han volcado por algún motivo.

Los datos que se registrarán también están relacionados con la temperatura que alcanzan, para alertar de un posible incendio que se haya producido bien por un acto vandálico o de forma esporádica. Toda esta información será más relevante cuando se trate de los contenedores ubicados en las urbanizaciones o zonas alejadas del casco urbano, porque, por ejemplo, permitirá que la recogida pase solo cuando sea necesario, ahorrando viajes.

La iniciativa de convertir la ciudad en una Smart City mejorará, igualmente, los servicios a los ciudadanos. En este sentido, se ha previsto la colocación de 102 sensores en las plazas de aparcamiento destinadas a las personas con movilidad reducida y a la carga y descarga de mercancías.

Estos elementos alertarán, mediante una aplicación, de cuándo están libres y permitirán, por una parte, controlar el buen uso de estas plazas y por otro, su patrón de utilización a lo largo del día o la semana.

Toda la información que se recoja de estas redes de sensores cuentan con su respectivo software que anota los datos y que servirán, una vez interpretados en su contexto, para llevar a cabo iniciativas destinadas a mejorar los servicios de recogida de residuos o bien evitar la contaminación acústica y ambiental de la ciudad.

Más