La Torre de Espioca vuelve a su origen

El estado actual de la Torre de Espioca de Picassent. /
El estado actual de la Torre de Espioca de Picassent.

Picassent rehabilita esta emblemática edificación cedida por sus propietarios

ADA DASÍPicassent

La Torre de Espioca de Picassent retornará a sus orígenes en un proceso de rehabilitación, que llevara a cabo la cooperativa El fabricante de espheras, con fondos de la Conselleria de Cultura y tras el convenio firmado por el Ayuntamiento y los propietarios por el cual ceden los terrenos al municipio por 50 años, y el Consistorio se encargará de ejecutar la adecuación de los caminos de acceso para permitir que se pueda visitar de forma segura.

La técnica de la empresa que realizará su rehabilitación, María Pitarch, señala que el objetivo primordial es «la recuperación de su memoria para que se pueda entender como era porque ya casi nadie recuerda el espacio por dentro». «Lo que se pretende es restaurar la materia para que pueda perdurar en el tiempo y que se pueda visitar», añade. La edificación defensiva, que data del siglo XI, se encuentra «muy bien conservada», sobre todo sus muros de tierra aunque a lo largo del tiempo se han ido haciendo añadidos y reparaciones que se subsanarán durante el proceso de rehabilitación y consolidación.

El proyecto pretende realizar una restauración de la materia, para dotar de estabilidad al conjunto y recuperar y mantener las estructuras históricas de gran valor que aún se conservan. La torre está vacía por dentro con una especie de cubierta con peligro de derrumbe, que probablemente data del siglo XX, y que permite la entrada de filtraciones de agua que afectan a su estructura. Por ello, se prevé la construcción de forjados, calados de madera, en sus cuatro plantas para que entre la luz natural, y tramos de escaleras que permitan subir hasta la planta superior, recreando las escaleras de mano que se utilizaban para ello en épocas pasadas.

«Lo más importante es recuperar la parte superior porque no hay que olvidar que su función era la de una torre vigía y pretendemos que el visitante pueda recrearse en esta concepción y divisar desde allí todo lo que se veía en la antigüedad», señalan desde la empresa. El acceso a la torre se hará por el agujero original, que volverá a sus dimensiones de antaño, y se dotará de una escalera metálica. Esta edificación es Bien de Interés Cultural (BIC), con la categoría de Monumento, según consta en el Registro de BIC del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte desde 1993. Además, está incluida dentro del inventario de yacimientos arqueológicos de la Conselleria de Cultura de la Comunitat Valenciana.

La alcaldesa de Picassent, Conxa Garcia, destaca que la Torre de Espioca «es un baluarte clave que nos habla del origen de parte de los pobladores de este lugar, que refleja una estratégica ubicación geográfica para nuestros antepasados ​​y que es uno de los vestigios que tenemos en nuestro patrimonio». Garcia añade que «han sido necesarios muchos años de lucha, de reivindicaciones, de gestiones diversas para llegar al punto en el que estamos hoy». El convenio singular entre los propietarios, el Ayuntamiento y la dirección general de Patrimonio, por 50 años con la obligación de intervenir por parte de la administración valenciana, han hecho posible la rehabilitación de este BIC en breve para su uso público, así como también para garantizar su preservación y conservación, en una iniciativa que puede sentar un precedente en la recuperación de patrimonio.

El Ayuntamiento se encargará de la adecuación de los accesos para que este inmueble se visitede forma segura