«Es como tener un segundo hogar»

«Mi hijo lleva siete años luchando contra la enfermedad. Vivimos en Alicante. Cada vez que venimos a Valencia al tratamiento y podemos nos quedamos en el piso de Aspanion. Es como tu segundo hogar, donde puedes estar con tu 'otra' familia. Poder disponer de un lugar donde descansar, desconectar, fuera de las paredes de un hospital, es un regalo».