La situación se repite por segunda vez en cuatro años

Aunque es algo inusual, esta situación no es la primera vez que pasa en Benetússer. El cementerio llegó al máximo de su capacidad en abril de 2015, cuando el Consistorio tuvo que construir a toda prisa 25 nuevas sepulturas ante la falta evidente de espacio con un único nicho libre para los cerca de 15.000 habitantes. El Gobierno local del PP, en minoría, no pudo sacar adelante el proyecto de ampliación y tuvo que recurrir a esta solución de urgencia con la que se ampliaron las sepulturas. En esos momentos la preocupación también se extendió entre la población ante la duda de si podrían enterrar a sus fallecidos en su municipio.