El síndico de Rascanya culpa a colectores y depuradoras del cierre de playas

Agua en un tramo de huerta valenciana. / jesús montañana
Agua en un tramo de huerta valenciana. / jesús montañana

Enrique Aguilar niega que en los cauces de su comunidad de regantes existan vertidos fecales que procedan de Alboraya, Almàssera, Tavernes y Valencia

UISO CRESPOHORTA.

El cierre de playas valencianas durante parte del inicio de este verano desató una alarma social que apuntaba a las acequias como el origen de los vertidos fecales. La existencia de la bacteria E. coli obligó a prohibir el baño en la Patacona, Port Saplaya, Massamagrell, El Puig y La Pobla de Farnals, aparte de algunas ubicadas en Valencia ciudad. Ante esta problemática, LAS PROVINCIAS se puso en contacto con la Federación de Comunidades de Regantes de la Comunidad Valenciana (Fecovera) para poder saber más sobre esta situación. De las ocho acequias que integran el Tribunal de las Aguas solo atendió a la petición de llamada el síndico de Rascanya, Enrique Aguilar. «Nosotros no podemos ser los culpables del cierre de las playas. Hay que fijarse en los colectores y las depuradoras, en lugar de culpar a las acequias», aseguró. Lo que sí confirmó es que la acequia de Rascanya cobra a los ayuntamientos de Tavernes Blanques, Almàssera, Alboraya y Valencia por «verter aguas pluviales», aunque no detalló la cantidad de dinero porque «para informar de ello, habría que aprobarlo en junta».

Sin embargo, la concejala del Ciclo del Agua de Valencia, Elisa Valía, adelantó la semana pasada que sospecha que hay viviendas de Valencia que no están conectadas a la red de alcantarillado. Según fuentes consultadas por este periódico parte de las aguas residuales de municipios de l'Horta Nord también se vierten directamente a la acequia de Rascanya, algo que negó el síndico, quien indicó que en el caso de que detectara algún caso así se sancionaría de inmediato.

Sorprendidos del problema

La presencia de bacterias ha obligado durante este verano a clausurar varias zonas de baño

A mediados de agosto se dio a conocer el expediente sancionador abierto por la Confederación Hidrográfica del Júcar al Ayuntamiento de Valencia por verter aguas residuales a la acequia de Mestalla. La entidad detectó la entrada en la red de riego de un caudal del alcantarillado, cosa que el Ayuntamiento niega que sea por su culpa.

Con respecto a esta noticia, Enrique Aguilar manifestó su desconocimiento, asegurando que en la acequia de Rascanya «no hay vertidos autorizados».

Por este motivo están «sorprendidos con los problemas que han salido a la luz», especialmente los que hacen referencia a los cierres puntuales de algunas playas de la costa valenciana.

Por otro lado, cabe señalar que, según fuentes del sector agrario, la función de la acequia de Vera (donde nace uno de los emisarios submarinos) consiste en servir de cauce de desagüe al mar de caudales sobrantes de las acequias de Tormos y Mestalla, y, al igual que ocurre en otras zonas de l'Horta, hasta dicho punto llegan aguas contaminadas que no pasan por las depuradoras.